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El asesino confeso de Marta se somete a una prueba psicológica

Miguel Carcaño es el principal imputado por la desaparición y muerte de la joven sevillana

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Miguel Carcaño, asesino confeso y principal imputado por la desaparición y muerte de la joven sevillana Marta del Castillo Casanueva la noche del 24 al 25 de enero, llegó a primera hora de esta mañana a los juzgados del Prado de San Sebastián, en Sevilla, para ser sometido a una prueba psicológica ordenada por Francisco de Asís Molina, el juez de Instrucción número 4 que investiga el caso.

En este sentido, Carcaño se trasladó a primera hora de esta mañana desde la prisión de Morón de la Frontera (Sevilla) hasta la clínica forense ubicada en los referidos juzgados, donde va a ser examinado y sometido a la segunda parte del examen psiquiátrico.

Hay que recordar que Miguel Carcaño se sometió el pasado día 2 de julio y por espacio de unos 40 minutos a la primera parte del examen psiquiátrico en la clínica forense ubicada en los juzgados del Prado, todo ello con objeto de conocer pormenorizadamente sus facultades mentales.

Este 'peritaje' fue solicitado por la propia defensa para el presunto autor de la muerte de Marta del Castillo Casanueva, por cuyo crimen se responsabiliza a este joven, su amigo Samuel B.P., el menor apodado 'El Cuco', el hermano de Miguel Francisco Javier Delgado y la novia de este último, si bien la pareja se encuentra actualmente en libertad con cargos.

La abogada de Miguel Carcaño, que permanece cautivo desde el pasado 16 de febrero, ya explicó que su petición correspondía a un examen psiquiátrico que habrían de practicar dos médicos forenses a su cliente al objeto de conocer pormenorizadamente sus facultades mentales, dado que Miguel Carcaño protagonizó el pasado 26 de marzo un intento de suicido en la cárcel de Morón de la Frontera (Sevilla), donde varios presos impidieron que el joven acabase con su propia vida.

En concreto, el principal imputado por la desaparición y muerte de Marta del Castillo se sirvió de un cordón de su chandal para intentar ahorcarse mientras se ausentaba para ir al servicio antes de la hora de cena del citado centro penitenciario. Un interno del centro le encontró colgado de un cordón y dio la voz de alarma para evitar la muerte del joven, actuación derivada del Protocolo de Prevención de Suicidios (PPS), que implica que el joven está permanentemente acompañado por un 'interno-sombra' para garantizar su seguridad.