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Asocian las carnes rojas y procesadas con el cáncer de próstata

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Los hombres que comen muchacarne roja y procesada tendrían mayor riesgo de desarrollarcáncer de próstata que los que limitan ese consumo.

Los autores del estudio, del Instituto Nacional del Cáncerde Estados Unidos, hallaron en más de 175.000 hombrescontrolados durante nueve años que los que consumían la mayorcantidad de carnes rojas y procesadas tenían alto riesgo dedesarrollar cáncer prostático.

Los resultados, publicados en American Journal ofEpidemiology, se suman a una gran cantidad de estudioscontradictorios sobre el consumo de carne y el riesgo de cáncerde próstata.

Dado que esos estudios siempre obtuvieron conclusionescontradictorias, los expertos consideran que no es concluyentela evidencia que asocia el consumo de carnes rojas con laenfermedad.

Los nuevos resultados no son definitivos. Pero sugieren quelas carnes rojas procesadas y los métodos de cocción a altastemperaturas, principalmente el grillado y la parrillada,estarían especialmente asociados con el riesgo de cáncerprostático, explicó el equipo de la doctora Rashmi Sinha.

Para el estudio, el equipo controló a 175.343 hombres enEstados Unidos, de entre 50 y 71 años, que respondieron sobresu alimentación, como cuánto y qué tipo de carne comían y quémétodos de cocción usaban.

El equipo usó esa información para estimar los niveles deciertas sustancias químicas, potencialmente causantes decáncer, en la alimentación de los participantes.

En nueve años, 10.313 varones desarrollaron cáncerprostático y 419 murieron.

El 20 por ciento de los hombres que comían más carnesrojas, que en el estudio incluyeron carne de vaca y cerdo, fueun 12 por ciento más propenso a desarrollar la enfermedad quelos que menos carne consumían.

Esto se mantuvo tras considerar varios otros factores, comoel tabaquismo, el ejercicio y la educación.

Hubo una relación más sólida con el cáncer de próstataavanzado; el riesgo fue casi un tercio mayor en los que máscarnes rojas comían.

Los mismos resultados se obtuvieron con la carne procesada.Pero cuando el equipo desmenuzó la información sobre laalimentación de los participantes, halló que las carnes rojasprocesadas como la panceta y las salchichas de carne rojaestuvieron asociadas con un aumento del riesgo de desarrollarcáncer prostático, lo que no ocurrió con las carnes procesadascomo los cortes congelados de pollo.

El único método de cocción asociado con el cáncer depróstata fue el grillado y la parrillada.

Eso coincide con la teoría de que las carnes cocidas aaltas temperaturas estarían especialmente asociadas con elcáncer porque el proceso de cocción produce ciertas sustanciasquímicas, incluidos los hidrocarburos aromáticos policíclicos(HPA) y aminos heterocíclicos, que provocan cáncer enanimales.

En respaldo a esa idea, el equipo halló que altos nivelesdel HPA benzo-alfa-pireno estuvieron asociados con un mayorriesgo de cáncer prostático.

El mismo patrón surgió cuando el equipo analizó el consumomasculino de nitritos y nitratos, que son sustancias químicasusadas para preservar carnes procesadas y curadas como eljamón, la panceta y las salchichas.

En el cuerpo, los nitritos y los nitratos promueven laproducción de sustancias químicas potencialmente cancerígenasllamadas nitrosaminas.

Juntos, escribieron los autores, los resultados apuntan amecanismos por los que ciertas carnes promoverían el cáncer depróstata y señalan la importancia de estudiar la relación entreciertos tipos de carne y el riesgo de tumores prostáticos.

El equipo concluyó que se necesitan más estudios paraestablecer si ciertas carnes y sustancias químicas en esosalimentos son realmente factores de riesgo de cáncerprostático.

FUENTE: American Journal of Epidemiology, 1 de noviembredel 2009