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Asocian el uso de un herbicida con malformaciones congénitas

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Por Karla Gale

Vivir cerca de granjas que usanel herbicida atrazina elevaría el riesgo de desarrollarmalformaciones congénitas raras, según un estudio presentado enla reunión anual de la Sociedad de Medicina Materno Fetal, enChicago.

Uno de cada 5.000 bebés que nacen en Estados Unidos por añodesarrolla gastrosquisis, una afección en la cual una parte delos intestinos pasa por una separación en el abdomen, según Marchof Dimes.

La tasa de la gastrosquisis aumentó entre dos y cuatro vecesen las últimas tres décadas, de acuerdo al equipo de la doctoraSarah Waller, de la University of Washington, en Seattle.

El equipo estudió la relación potencial entre el herbicida yese defecto congénito porque, como explicaron en el resumen de supresentación, "en los últimos 10 años, el mayor porcentaje decasos fue en el condado de Yakima, en el este del estado, dondela agricultura es la industria primaria".

El estado de Washington posee el doble del promedio nacionalde gastrosquisis (43 casos por año), precisó Waller a ReutersHealth.

El equipo revisó más de 4.400 partidas de nacimientootorgadas entre 1987 y el 2006, que incluían más de 800 casos degastrosquisis, y la base de datos del Servicio Geológico deEstados Unidos acerca del rociado agrícola entre el 2001 y el2006.

Con las normas de la Agencia de Protección Ambiental deEstados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés) para definir losaltos niveles de exposición al herbicida en el agua, el equipohalló que cuanto más cerca vivía una mujer de un sitio con altonivel de contaminación con atrazina del agua de superficie, másposibilidades tenía de tener un bebé con gastrosquisis.

La malformación congénita fue más frecuente en los bebésresidentes a menos de 25 kilómetros de uno de esos sitios y enlos niños concebidos entre marzo y mayo, que es cuando se rocíanlos campos.

El tabaquismo materno y ser hijo primerizo también estuvieronasociados con un aumento de la tasa de la malformación.

Steven Goldsmith, vocero del fabricante de atrazina Syngenta,dijo a Reuters Health que el estudio "no es creíble por muchosmotivos".

Según un comunicado de prensa de la compañía, los estudiosdiseñados como el de Waller "hacen generalizaciones sobre lascondiciones ambientales y, a menudo, pasan por alto" factores quepodrían afectar la prevalencia de una determinada enfermedad.

El estudio, dijo Syngenta, "no proporciona una relacióndirecta o creíble entre la atrazina y el tipo de malformacióncongénita, gastrosquisis, analizada".

"En miles de estudios, la atrazina no mostró tener efectos enla salud, incluidos los indicados en el estudio en Washington",dijo Goldsmith.

Pero el equipo de Waller no es el primero en informar larelación entre las malformaciones congénitas como lagastrosquisis y los niveles de atrazina en el agua desuperficie.

En el 2007, un equipo en Indiana publicó en Journal ofPediatric Surgery que en el estado, donde las tasas de ese tipode malformaciones son muy altas, los niveles de atrazina estabansignificativamente ligados con la tasa de gastrosquisis y otrosdefectos.

Aquel estudio se realizó con datos de los Centros para elControl y la Prevención de las Enfermedades y del Departamento deSalud del estado de Indiana.