Publicado: 17.07.2014 10:49 |Actualizado: 17.07.2014 10:49

Atados, heridos, muertos de hambre y abandonados

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Atada, escuálida, sangrando y con una pata tan herida que apenas tenía ya hueso es como fue encontrada a las afueras de Madrid, entre Coslada y el barrio de Vicálvaro, la yegüa "Supervivente", a la que su dueño había desamparado en un sufrimiento que se alargaba ya un año. En ese tiempo, varios vecinos que vieron la situación "intolerable" en la que se encontraba el animal se pusieron en contacto con la Comunidad de Madrid, el Seprona y la Sociedad Protectora de Animales y Plantas de Madrid (SPAP).

Los primeros acudieron a inspeccionar pero nunca incautaron de "un animal con una inflamación que le bajaba, con la piel en carne viva y sangrándole, desde la pata lateral izquierda hasta el casco, donde apenas tenía ya hueso", explica Bilfemio Romero, portavoz de la Asociación de Amigos del Burro, que finalmente se hizo cargo del animal tras convencer al dueño para que se lo cediera. Arantxa Sanz, abogada de la SPAP, donde recibieron los primeros avisos del estado en el que se encontraba la yegüa, es quien se pone en contacto con Romero para que les ayudase a hacerse cargo del animal cuando fuera intervenido o cedido por su propietario. Aunque tardan un año en conseguirlo, sucede antes lo segundo.

"Si las autoridades llevan tanto tiempo viendo a este animal sufrir por qué no han intervenido antes, por qué han tenido que esperar a que vayamos los más pobres", se lamenta Romero. La yegüa "Superviviente", a quien sus "salvadores" han apodado así por la historia que le precede, no lleva ni dos semanas en la espaciosa finca que esta asociación tiene en el municipio de Tres Cantos y su mejora ha sido "espectacular" tras empezar a comer y recibir las primeras curas. Al animal le espera una recuperación "lenta" que no será definitiva hasta que estas organizaciones logren recolectar los cerca de 4.000 euros que costaría intervenirle y ponerle una prótesis de goma en el casco donde apenas tiene hueso.

"No vamos a parar hasta que podamos sacar adelante a este animal que ha sufrido tanto y devolverle la calidad de vida que no ha tenido", insiste Romero, quien cree que a "Superviviente" le pueden quedar más de diez años de vida. A menos de 40 kilómetros al norte de donde se recupera la yegüa, en el pequeño municipio madrileño de El Vellón, hay un rebaño de ovejas abandonadas en una parcela cercada por una reja de aluminio. Sobreviven gracias a la comida y al agua que le tiran desde lo alto de la reja varios vecinos del pueblo, que se dieron cuenta de la situación por el mal olor que desprendía la parcela, donde descubrieron una oveja muerta aplastada por una chapa de aluminio.

"Hemos denunciado en repetidas ocasiones la situación de estas ovejas y no se hace nada aún sabiendo que estos animales corren peligro y cualquier día mueren asfixiadas, porque están sin esquilar a pleno sol a cuarenta grados, o porque viene el dueño y se las carga para quitárselas de en medio", alerta Sanz. La organización ha llegado a poner a disposición de la administración un santuario para ovejas donde podrían hacerse cargo de ellas, eso sí, previa incautación del dueño. Los casos de la yegüa "Superviviente" o las ovejas de El Vellón ilustran la realidad del maltrato animal en España, más allá de los casos más conocidos de perros y gatos.

En la Comunidad de Madrid, el artículo 30 de la Ley de Protección Animal establece la posibilidad de incautar a un animal maltratado o abandonado, así como de imponer sanciones por ello. "El problema es que no se hace porque no hay sitios donde llevarlos", afirma Sanz, quien propone "que se ejecuten esas sanciones y se dedique el dinero recaudado a centros de animales donde se atiendan a los animales incautados". Pone el ejemplo de el CIAAM (Centro Integral de Acogida de la Comunidad de Madrid) de carácter público pero gestionado por las protectoras de la región que atiende a los animales incautados en municipios de menos de 5.000 habitantes.

Gracias a las campañas de sensibilización y esterilización que hacen desde ese centro han reducido el abandono en más de un 40 % en los municipios que cubre. Luchar contra la lacra del maltrato y el abandono animal requiere, según SPAP, una revisión de la Ley de Protección Animal, de 1990, "que defina con precisión las infracciones que deben ser sancionadas e incluya herramientas para su correcta aplicación".


http://www.quoners.es/debate/apoyas-las-penas-de-carcel-para-los-culpables-de-maltrato-animal