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Un atentado a los servicios secretos de Pakistán causa 9 muertos

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Un suicida en un coche bomba destruyó el viernes una oficina de los servicios secretos paquistaníes en la ciudad de Peshawar, al noroeste del país, causando nueve muertos y unos 55 heridos, dijeron testigos y funcionarios.

Los integristas han incrementado sus ataques contra las fuerzas de seguridad, incluyendo un asalto estilo comando y la toma de rehenes en la sede principal del Ejército en Rawalpindi el mes pasado.

La ciudad fronteriza de Peshawar ha sido blanco de varios ataques desde que el Ejército inició una ofensiva contra los talibanes en la región de Waziristán Sur el 17 de octubre.

"Fue la explosión más grande que jamás haya escuchado", dijo Asad Ali, un residente de la ciudad.

Un portavoz del Ejército dijo que el blanco del suicida era la oficina de la agencia Inter-Services Intelligence (ISI, por su sigla en inglés) y testigos comentaron que el edificio en un recinto militar resultó totalmente destruido.

No quedó claro cuánta gente se encontraba en el edificio cuando el atacante detonó sus explosivos cerca de las 06:40 hora local (01:40 hora GMT), antes de la hora punta de la ciudad.

El ministro provincial de Información, Mian Iftijar Husain, dijo a la prensa que hubo nueve muertos y 55 heridos.

Un soldado herido contó que el suicida iba en el tipo de vehículo usado para la entrega de suministros médicos.

"De repente apareció en el lado equivocado de la oficina", contó a Reuters el soldado, Nasir. "Los guardias empezaron a dispararle, pero llegó a la entrada del edificio y explotó.

La seguridad ha sido reforzada en todo el país, con numerosos controles en los caminos y no quedó claro como el atacante consiguió aproximarse a la oficina de la ISI.

Poco después otro suicida se inmolaba en un coche bomba contra una comisaría cerca de la localidad noroccidental de Bannu, matando a tres agentes e hiriendo a ocho. Bannu es una puerta de acceso para la región tribal de Waziristán Norte, otro importante refugio extremista en la frontera con Afganistán.

Los autores del ataque contra los cuarteles del Ejército en Rawalpindi el mes pasado usaron uniformes militares e iban en un vehículo con identificaciones militares, reflejando una creciente sofisticación en sus ataques. Consiguieron aproximarse a una puerta en el recinto pero no pudieron entrar, como tenían previsto aparentemente. En lugar de eso, tomaron rehenes en una oficina de seguridad en las afueras de los cuarteles.

El Ejército pasó a la ofensiva el mes pasado en Waziristán del Sur, una región sin ley fronteriza con Afganistán habitada mayoritariamente por la etnia pastún, buscando expulsar a los talibanes pakistaníes responsables la ola de violencia en las zonas urbanas.

Los integristas han respondido con ataques intensificados en pueblos y ciudades, matando a varios cientos de personas.