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Dos atentados causan 132 muertos y 500 heridos en Bagdad

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Las explosiones de dos coches bomba que tenían como objetivo edificios del Gobierno causaron el domingo al menos 132 muertos y 500 heridos en el centro de Bagdad, dijo la policía, en el ataque más sangriento ocurrido este año en la capital de Irak.

La violencia ha disminuido en el país desde que las tropas de Estados Unidos apoyadas por jeques tribales ayudaron a recuperar el control de manos de los extremistas de Al Qaeda, en una estrategia que incluyó el envío de contingentes adicionales por parte de Washington.

Dos fuertes explosiones sacudieron los edificios y se levantaron columnas de humo en el centro de Bagdad, cerca del Río Tigris.

El primer coche bomba tenía como blanco el Ministerio de Justicia y el segundo, ocurrido minutos después, estaba dirigido a un edificio de la gobernación provincial de Bagdad, sostuvo la policía.

El despacho del primer ministro Nuri al Maliki indicó que los ataques trataban de generar caos en Irak, al igual que los atentados del 19 de agosto contra los ministerios de Finanzas y Asuntos Exteriores, además de desbaratar las elecciones parlamentarias en enero.

"Son las mismas manos negras (del ataque del 19 de agosto) las que están cubiertas con la sangre del pueblo iraquí", dijo el comunicado del despacho del primer ministro.

"Quieren causar caos en la nación, dificultar el proceso político y evitar las elecciones parlamentarias", agregó.

Los ataques fueron perpetrados mientras su Gobierno intenta firmar acuerdos petroleros de miles de millones de dólares, que se espera conviertan a Irak en el tercer productor de crudo del mundo.

El portavoz de Gobierno Ali al Dabagh dijo que se encontraba en un hotel cuando las bombas explotaron y que sobre él y otras personas cayeron vidrios rotos. El portavoz dijo que sospecha que extremistas de Al Qaeda o miembros del ex Gobierno de Sadam Husein estaban detrás de los ataques.

Miembros del Gobierno criticaron a países de la región por no detener los ataques, en referencia a las quejas iraquíes de que Siria otorga un refugio seguro a los miembros del Baath, mientras ciudadanos de otros Estados musulmanes suníes ayudan a financiar la insurgencia en Irak.

ERRORES DE SEGURIDAD

El área cercana al edificio del Gobierno provincial quedó inundada por la intervención de los bomberos que sacaban cuerpos cercenados y quemados de la zona. Vehículos carbonizados estaban siendo amontonados en las cercanías.

Los equipos de rescate utilizaban grúas para revisar los escombros de la destrozada fachada del Ministerio de Justicia y cargaban cuerpos en sábanas, alejándolos de la zona.

"Todavía no sé cómo estoy vivo. La explosión destruyó todo (...) es como si hubiera un terremoto, nada está en su lugar", contó a Reuters el residente local Hamid Saadi, en una conversación telefónica mientras estaba cerca del Ministerio de Justicia.

Fuentes policiales indicaron que las bombas fueron trasladadas en camionetas conducidas por suicidas, mientras que otros dijeron que habían utilizado un camión y un automóvil.

El hotel al-Mansour alberga a la embajada china y a varios grupos de medios extranjeros. Ninguno informó de heridos de gravedad.

Responsables del Ejército estadounidense aseguran que este tipo de ataques quieren reactivar el conflicto sectario que afectó al país después de la invasión de 2003 liderada por Washington, o socavar la confianza en el Gobierno de Maliki antes de las elecciones.

Los ataques generan dudas respecto a la capacidad de las fuerzas iraquíes de asumir el control total de la seguridad de manos de soldados estadounidenses, los cuales se replegaron de ciudades y centros urbanos antes de una retirada completa del país para fines de 2011.