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Atentados simultáneos coordinados y planeados según ministro de Nueva Zelanda

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El ministro de Defensa de Nueva Zelanda, Phil Goff, aseguró hoy que los atentados contra el presidente timorense, Ramos Horta, y el primer ministro, Xanana Gusmao, fueron fruto de un ataque coordinado y planeado.

El hecho de que fueran simultáneos hace pensar que fueron organizados y planeados de antemano, dijo Goff, informó a Efe un portavoz de su oficina.

Goff indicó también que el Gobierno de Nueva Zelanda, que tiene desplegados unos 180 miembros soldados en Timor Oriental, estudia aumentar su presencia en el país, al igual que Australia, si así lo requieren las autoridades timorenses.

Por su parte, el ministro de Exteriores, Winston Peters, señaló que los ataques son "un recordatorio trágico de la frágil naturaleza de la seguridad en Timor Oriental".

Añadió que es importante que no minen la vulnerable democracia de la joven nación y que no lleven a nueva ola de disturbios.

Ramos Horta se encuentra en estado estable y fue trasladado a Darwin (Australia) tras haber sido operado con éxito de dos heridas de bala por médicos australianos en una base militar en Dili.

El presidente timorense fue objeto de un ataque perpetrado por militares renegados liderados por el comandante Alfredo Reinado poco antes del amanecer mientras hacía ejercicio en su domicilio, un suceso en el que luego resultaron muertos el propio Reinado y un guardia de la residencia.

Por su parte, los mismos rebeldes también intentaron en una operación similar acabar con la vida de Gusmao, mientras éste se desplazaba en coche a su despacho en Dili, pero nadie resultó herido pese a que dispararon contra su vehículo.

Crece el temor a que se desate otra ola de violencia en Timor Oriental como la de mediados de 2006, que puso al país al borde la guerra civil y dejó 37 muertos y más de 100.000 desplazados.

En aquella ocasión, la crisis también obligó al despliegue de una fuerza multinacional de mantenimiento de la paz liderada por la ONU y Australia y provocó la dimisión del entonces primer ministro, Mari Alkatiri.