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El auditor duda de que Reyal se mantenga si no logra 395 millones

La inmobiliaria necesita vender suelo para cumplir su plan de negocio

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Las auditoras, sobre todo Deloitte, se están cubriendo las espaldas ante posibles nuevas suspensiones de pagos de inmobiliarias. Tal como ha hecho con Colonial, Deloitte duda también de la capacidad de Reyal Urbis de mantener su capacidad de vender y de pagar su deuda si no se cumple “el plan de negocio de la sociedad”, especialmente en lo que se refiere “al éxito de las desinversiones de suelo previstas para el ejercicio 2009”, dice el informe de auditoría.

Este plan de negocio obliga a la inmobiliaria que controla Rafael Santamaría a lograr 395 millones vendiendo terrenos. La propia compañía explica en el informe de las cuentas de 2008 que esta exigencia le genera “los principales riesgos de liquidez”.

No es de extrañar que Deloitte dude de que cumpla el objetivo, dado “el contexto actual del mercado inmobiliario y financiero”, destaca la auditora. Además, Reyal ya tuvo que vender con pérdidas algún activo el año pasado.

Así le ocurrió con las Residencias de Mayores, con las que perdió 7 millones tras recibir 73. Por otro lado, Reyal logró 1.800 millones vendiendo pisos y terrenos a bancos, pero no detalla si hubo plusvalías.
La obligación de conseguir 395 millones fue una de las exigencias que impusieron los bancos Santander y Banesto, principalmente, para salvar a Reyal Urbis de caer.

Las entidades renegociaron un préstamo de 3.357 millones a cambio de que la promotora cumpla con estrictas condiciones. Entre ellas, figura que la deuda no supere el 61% del valor de sus activos, que los fondos propios más las plusvalías latentes superen los 500 millones y que no reparta dividendos sin consentimiento de la banca. Ahora Reyal lo cumple, pero entró en pérdidas de 875 millones en 2008 tras cubrir con 392 millones la caída de valor de sus activos.

Por otro lado, Santamaría se beneficia de un crédito de 30 millones que le ha dado Reyal, en la que controla un 83% de las acciones.