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Un avión de la CIA utilizó una base aérea británica la pasada semana

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Un avión de la CIA aterrizó la pasada semana en una base militar británica, revelación que echa leña al fuego de la polémica sobre la utilización del espacio aéreo de este país en la lucha antiterrorista de EEUU, según informa hoy el diario "The Daily Telegraph".

El avión, tipo Gulstream IV, que llevaba el número de matrícula N134BR, llegó el miércoles procedente de Morristown, Nueva Jersey (EEUU) y aterrizó en la base de Northolt, al oeste de Londres, de donde despegó dos días después, señala el diario.

El avión en cuestión aparece mencionado en un informe publicado en 2006 por la organización defensora de los derechos humanos Amnistía Internacional, que sospecha de su empleo para transportar a sospechosos de terrorismo.

El Gobierno británico reconoció que aviones fletados por la CIA aterrizaron catorce veces en la base de Northolt y en la de Brize Norton, en el condado de Oxfordshire, entre octubre de 2003 y mayo del año siguiente.

Las mismas fuentes oficiales negaron, sin embargo, que esos vuelos se utilizaran para el transporte de prisioneros de EEUU a cárceles secretas de la CIA o centros de tortura en terceros países.

El Gobierno laborista admitió la pasada semana ante el Parlamento que dos vuelos de ese tipo hicieron escala en el 2002 en el territorio británico de la isla de Diego García.

El ministro de Asuntos Exteriores, David Miliband, reconoció en la Cámara de los Comunes el jueves pasado que dos aviones de la CIA, uno con rumbo a Guantánamo y otro, a Marruecos, habían repostado en esa isla en el océano Índico.

Miliband se excusó por tener que corregir declaraciones anteriores del ex primer ministro británico Tony Blair y el ex ministro de Asuntos Exteriores Jack Straw negando que vuelos de ese tipo hubiesen utilizado el espacio aéreo británico.

El jefe de la diplomacia informó a los parlamentarios de que en cada uno de los dos aviones había un solo detenido a bordo y que ninguno era británico.

Shami Chakrabarti, directora del grupo de defensa de las libertades civiles "Liberty", ha exigido, al igual que Amnistía Internacional, una investigación completa en torno a esos vuelos.