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La ayuda de CiU, CC y UPN salva el techo de gasto

El Gobierno sortea el primer trámite parlamentario, de carácter testimonial, para los Presupuestos del año próximo

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Más que un ensayo del debate de los Presupuestos para 2011, fue otra secuela del debate sobre el estado de la nación en su faceta de escaparate de las estrategias políticas de los distintos grupos. El techo de gasto presupuestario, que se establece en 122.256 millones de euros con una reducción del 7,7% sobre el límite previsto inicialmente, se aprobó ayer en el Congreso de los Diputados gracias a la abstención de CiU , Coalición Canaria y UPN, lo que hizo posible que los votos del Grupo Socialista sumaran mayoría frente al resto, que se opusieron.

La votación reprodujo el cuadro del año pasado, incluida la paradoja de que entonces CiU se abstuvo para después votar en contra de los Presupuestos, como ha anunciado que volverá a hacer este año, y el PNV votó en contra para después apoyarlos, como el PSOE intenta que vuelva a ocurrir este otoño.

Aunque la aprobación del techo de gasto se considera la primera fase del trámite presupuestario, en realidad tiene un carácter testimonial pues se trata de un acuerdo del Gobierno y su rechazo ni siquiera impediría la aprobación de los Presupuestos. A sabiendas de ello, cada grupo se produjo mirando a sus intereses: CiU encontró otra oportunidad para resaltar su condición de 'oposición responsable', el PNV apretó la tuerca de la negociación para seguir multiplicando el valor de sus seis votos, el arcoiris de las izquierdas denunció que el Gobierno ha hecho suyo 'el programa conservador' en términos que implican 'la renuncia al cambio del modelo de desarrollo' y, con el PSOE exprimiendo las últimas posibilidades de la geometría variable, el PP insistió en la idea de que lo que España necesita en estos momentos 'es un cambio político'.

La vicepresidenta económica, Elena Salgado, dibujó un panorama cuando menos preocupante. Aunque quiso insistir en los brotes verdes -'los indicadores siguen apuntando avances en la recuperación económica, que ya se están trasladado al empleo'-, los pronósticos últimos no fueron especialmente halagüeños: 'El crecimiento potencial de nuestra economía volvería a situarse en torno al 2% a mediados de la década' (2015) y 'la tasa de paro se reducirá en 2013 al 16,2%' (ahora alcanza el 20%).

Lo que encontró enfrente fue, de nuevo, un escepticismo generalizado hacia las cifras que maneja el Gobierno y hacia su capacidad para pilotar la recuperación económica. El portavoz del PP, Cristóbal Montoro, quiso subrayarlo saliendo a la tribuna sin papeles, para proclamar con aire sobrado que los números del Gobierno 'no son fiables' y rebajar la previsión de crecimiento para el próximo año del 1,3% del PIB a tan solo 'algunas décimas'. 'Seguimos en zona de riesgo y eso se traduce en la incapacidad para financiar adecuadamente la recuperación económica. El que falla es el Gobierno', concluyó Montoro antes de confirmar la 'oposición rotunda' de su grupo.

Deslizó el portavoz del PP en su intervención una pulla contra el resto de la oposición, al señalar que anoche se pudo haber articulado 'una mayoría suficiente para provocar la devolución de este techo de gasto al Gobierno y hacer que trajera las verdaderas reformas que necesita el país'.

A Montoro le respondió con inusitada contundencia Josep Sánchez Llibre, que ofició como portavoz de CiU. 'Mi grupo no va a tener la actitud irresponsable que tuvo el PP cuando no convalidó el decreto de ajuste del déficit. Parece que el PP persigue que la economía española se vea intervenida por el Fondo de Rescate Europeo, y eso es lo que nosotros queremos impedir', dijo para justificar el 'pequeño crédito' que ayer concedió al Gobierno, pues al mismo tiempo confirmó que la coalición nacionalista votará en el otoño en contra de los Presupuestos para 2011.

Por responsabilidad justificaron también su abstención la portavoz de Coalición Canarias, Ana Oramas, y el diputado de UPN, Carlos Salvador, con llamadas de atención a que la responsabilidad que debiera recaer en los dos grupos mayoritarios ante asuntos de la gravedad de la crisis económica acabe en manos de partidos con uno o dos votos como los por ellos representados.

El socialista Francisco Fernández Marugán, tras denunciar que 'las embestidas de la derecha se producen en las circunstancias de mayor dificultad económica', concluyó que los españoles hemos de 'asumir la existencia de restricciones económicas', aunque en la fórmula que plantea el Gobierno deben ser compatibles con 'un sector público eficiente y cohesión social'.