Público
Público

La ayuda humanitaria resiste la crisis, pero el reparto es desigual y olvida países

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

La ayuda humanitaria ha resistido en 2008 el efecto de la crisis y sumó 21.000 millones de euros -un 20 por ciento más respecto a 2007-, pero su reparto fue "desigual", hubo más personas necesitadas y persistieron "las crisis olvidadas", según un informe divulgado hoy.

En el caso español, el estudio elaborado por el Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (ICAEH) y Médicos sin Fronteras, señala que en 2008 se imputaron más de 404 millones de euros a ayuda humanitaria frente a los 231 del año anterior.

Sin embargo, este dato positivo "no permite una comparación clara con respecto a ejercicios" pasados, matiza.

Frente a ello, los fondos de las comunidades autónomas y de las entidades locales bajaron en términos globales, fundamentalmente porque poseen una "visión emergencista, responden sobre todo a los grandes desastres, a crisis mediáticas", ha explicado Francisco Rey, uno de los codirectores del Instituto de Estudios sobre Conflictos.

Pese al aumento de los fondos en 2008, Rey y Jesús Núñez, también co-director del IECAH, han advertido de que los efectos de la crisis se dejarán notar más adelante, este mismo año y siguientes.

El director general de Médicos son Fronteras, Aitor Zabalgogeazkoa, ha explicado que es en 2009 cuando empieza a notarse la crisis, por ejemplo en la República Centroafricana donde la producción y extracción minera funcionaba bien en 2008 y ahora se registran problemas de desnutrición infantil y desplazamiento de población.

También está empezando a repercutir en los flujos de financiación para ciertas enfermedades, tales como el VIH en África, ha añadido.

El incremento de la ayuda humanitaria se debe, sobre todo, a los donantes "clásicos", los que forman parte del Comité de Ayuda al Desarrollo de la OCDE.

En 2008, más de 214 millones de personas se vieron afectadas por desastres, más de 235.000 fallecieron a consecuencia de catástrofes naturales y se registraron más de 233.000 millones de euros en pérdidas.

Sobre el reparto de los fondos, Rey ha apuntado al mantenimiento de la tendencia de otros años: se concentran en una decena de crisis -como Sudán, Irak y Afganistán- y la comunidad internacional olvida lugares como Somalia.

Por otro lado, el análisis detecta crecientes problemas de los trabajadores humanitarios para acceder a las zonas en conflicto (Somalia, Afganistán...), limitando el espacio humanitario y poniendo en peligro la seguridad.

En 2008, 235 cooperantes sufrieron "incidentes de seguridad" y de ellos murieron 95, lo que supone la cifra más alta de la historia, ha subrayado Zabalgogeazkoa.

Ha matizado que diez o quince años atrás el número de cooperantes rondaba los 70.000 y hoy suman 280.000, sumando locales e internacionales.

En este contexto, ha expresado la preocupación de su organización por los tres cooperantes de Barcelona Acción Solidaria secuestrados en Mauritania, una evidencia de los peligros que asumen las personas dedicadas a este tipo de labores y cómo son utilizadas por la partes como "arma arrojadiza" .

En opinión del director general de Médicos son Fronteras hay que valorar siempre los riesgos y los beneficios de cualquier proyecto y, en caso de no verlo claro abandonar, porque "no tenemos vocación de héroes ni mártires".

En ocasiones, "también es verdad" que los ataques contra los trabajadores humanitarios se producen por el único hecho de ser occidentales.