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Aznar aboga por derrotar "el socialismo intervencionista" para salir de la crisis

El ex presidente del Gobierno dice que el mercado libre ha demostrado ser "el mejor sistema económico"

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La culpa de la crisis no es del liberalismo, según José María Aznar. El ex presidente del Gobierno y presidente de la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (Faes) reclamó hoy nuevas ideas y 'reformas profundas' para superar la crisis económica, frente al 'socialismo intervencionista' y el incremento de la deuda pública.

Así lo puso de manifiesto Aznar en la Universidad de Georgetown, donde consideró que la acumulación de deuda pública 'no tiene sentido' como solución a la crisis porque no promueve una 'base sólida' para la recuperación, al tiempo que afirmó que sólo hay una posibilidad de que el ajuste se convierta en una nueva Gran Depresión y es cometer 'los mismos errores' de hace 80 años.

'El proteccionismo, el intervencionismo y enormes cantidades de deuda pública son la vía directa para que esto suceda', señaló Aznar, quien apostó por proponer ideas basadas en la 'libertad política, intelectual y económica', ya que los mercados libres y abiertos han demostrado ser 'el mejor sistema económico que hay'.

A su parecer, la crisis ha brindado a algunos la 'excusa perfecta' para criticar a la economía de libre mercado y presentarla como 'la suma de todos los males', lo que ha provocado que muchos no hayan perdido la oportunidad de certificar 'la muerte del capitalismo'.

'No comparto esas opiniones alarmistas', señaló el ex presidente, quien consideró que estas tendencias carecen del 'necesario análisis de los hechos, prestan poca atención a la verdad y se derrumban bajos sus propios sectarios errores de juicios'.

Según Aznar, fueron los bancos centrales de todo el mundo los que, durante la época de prosperidad, inundaron la economía mundial con 'dinero demasiado barato', permitiendo así que apareciesen muchas burbujas, al tiempo que los gobiernos no lograron regular y supervisar adecuadamente los mercados.

Admitió que muchos ejecutivos de empresas financieras de todo el mundo actuaron 'con negligencia y complacencia' en sus responsabilidades de gestión de riesgos y consideró 'justo' que el mercado castigue ahora estas conductas y 'decisiones equivocadas' con fuertes pérdidas.

Aún así, insistió una vez más en que la crisis tiene 'poco que ver con el libre mercado y mucho que ver con las políticas públicas' y las intervenciones de los gobiernos, que deberían promover y recompensar la gestión y toma de riesgos prudentes y generar una mayor regulación, 'no un mayor gobierno'.