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El ballet sin tutús de Wes Chapman

Desde los 9 años su vida está ligada al baile clásico y en 2007 fue nombrado director del American Ballet Theatre II

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Wes Chapman, se presenta ante los periodistas flanqueado por tres de sus bailarines. April, Meaghan y Brian tienenmenos de 20 años y están nerviosos. Chapman los entiende. Desde los 9 años su vida está ligada al baile clásico y, además, conoce bien a los jóvenes: en 2007 fue nombrado director del American Ballet Theatre II, la compañía que prepara a las próximas estrellas de la danza en EEUU. 'Ahora son mejores que en mis tiempos, saben más estilos y bailan mejor', dice.

April, Meaghan y Brian son tres de los catorce bailarines de la compañía que hoy presentan dentro de los Veranos de la Villa hora y media de ballet donde se entremezclan piezas clásicas marca de la escuela, como El lago de los cisnes, con otras más contemporáneas como Bárbara. 'Cada pieza está pensada para los bailarines que tenemos, intentamos que sea lo más variada posible para que todo el mundo que vaya a verlo se sienta cómodo. Que viene gente que le gustan los tutús, los tendrá, que prefieren algo más contemporáneo, también', asegura el coreógrafo.

Los bailarines que han venido a España esta es la única gira que tienen programada fuera de EEUU son también los alumnos aventajados del American Ballet Theatre II. Esta escuela es, en palabras de Chapman, 'la mejor segunda compañía de ballet del mundo'. Evidentemente, la primera para él es la American Ballet Theatre, de la cual se rumorea que puede ser su próximo director. Ante la pregunta sobre su futuro, prefiere responder con un moderado 'estaría bien, pero de momento no es prioritario'.

La ABT II es el paso previo para que los jóvenes puedan formar parte del selecto grupo de los grandes bailarines internacionales. 'Los requisitos son claros. Buscamos gente de 16 a 20 años que tengan una formación en danza clásica, atractivos y que sean los mejores. Por ejemplo, tenemos bailarines cubanos, mexicanos o coreanos. Todos ellos han ganado el Premio Lausanne becas para jóvenes talentos de todo el mundo que podrán formarse en las mejores escuelas de baile lo que da muestra de su talento'.

Tras cumplir los 20 el futuro lo tienen resuelto: o pasan a la primera compañía ABT, la más importante de EE UU y una de las más reconocidas internacionalmente, o se van a compañías similares.

Uno de los objetivos es romper las barreras que los jóvenes puede tener con el ballet. 'Les dices danza clásica y no les gusta, prefieren otro tipo de ritmos como el hip-hop o el pop. Pero es un reto, ya que esperamos que ellos sean nuestro futuro público', zanjan los pupilos de Chapman.