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El Banco de España confirma el 'buen' dato de Guindos: el PIB cayó un 0,4% en el tercer trimestre

La cifra, que coincide con previsión la adelantada por De Guindos, supone la misma caída del segundo trimestre.

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El PIB retrocedió un 0,4% en el tercer trimestre del año, caída similar a la registrada en el trimestre precedente, según las estimaciones del Banco de España, que indica que la economía española prolongó en los meses centrales del ejercicio la trayectoria contractiva que había iniciado un año antes. La estimación del Banco de España coincide con la adelantada hace unos días por el ministro de Economía, Luis de Guindos, para quien era 'una buena noticia' la nueva caída de la economía, ya que se trata del mismo retroceso del segundo trimestre y, a su juicio, la situación no iba a peor, aunque no mejorase.

En tasa interanual (comparado con el mismo periodo del año pasado),  la caída del PIB se acelera: el retroceso de la economía es del 1,7%, frente al 1,4% del trimestre precedente, lo que, según el Banco de España, que indica que la economía española prolongó en los meses centrales del ejercicio la trayectoria contractiva que había iniciado un año antes.

En su último boletín económico, la autoridad monetaria destaca que este periodo se ha caracterizado por el mantenimiento de condiciones financieras adversas, aunque algo más atenuadas que en el trimestre anterior. El instituto emisor indica que el perfil de la demanda a lo largo del trimestre se ha visto afectado por la anticipación de decisiones de gasto ante la subida del IVA anunciada el 1 de septiembre, y también por el alivio que el plan de pago a proveedores ejerció sobre las cuentas de las sociedades y de los empresarios individuales. Así, la demanda nacional retrocedió algo menos que en el trimestre previo, con una caída del 1,2%, frente al descenso del 1,4% anterior, como resultado de caídas más atenuadas en todos los componentes privados del gasto, en particular en el consumo de los hogares, donde se concentró el efecto de anticipación del IVA. El consumo público, por el contrario, habría intensificado su trayectoria contractiva. Con todo, el Banco de España apunta a que la demanda interna, tras el retroceso del último trimestre, acumula ya un descenso de algo más de 13 puntos porcentuales desde el primer trimestre de 2008.

Sin embargo, el consumo creció un 0,1% en tasa intertrimestral por la anticipación a la subida del IVA, aunque el instituto emisor indica que, en los meses finales del año, la eliminación de este efecto, unido al impacto sobre la renta disponible de la disminución de los salarios públicos, sitúe al consumo de nuevo en una trayectoria descendente, en línea con la elevada tasa de paro, la caída de la renta real disponible y de la riqueza y las 'estrictas' condiciones financieras.

Respecto al consumo público (el gasto del Gobierno, las autonomías y los ayuntamientos) el Banco de España indica que los esfuerzos de consolidación del sector público han mantenido un efecto 'netamente' contractivo en los meses centrales del año, debido a que se han producido descensos del consumo y de la inversión realizados por las administraciones públicas superiores a los de los trimestres anteriores, con caídas en las compras de bienes y servicios, del empleo público y de los proyectos de obra civil.

Por el lado de los ingresos, la autoridad monetaria apunta que se siguen detectando 'desviaciones significativas' en la recaudación impositiva, que se está viendo 'muy afectada' por el deterioro de la demanda interna. No obstante, apunta que la ejecución presupuestaria hasta septiembre no refleja todavía las medidas de consolidación extraordinaria que se adoptaron en julio, que tendrán un impacto estimado del 2% del PIB y que se dejará sentir casi en su totalidad en el último trimestre del año. Pese a ello, afirma que no se puede descartar que el déficit público supere el objetivo marcado para este año (6,3%), por lo que si los datos de la ejecución presupuestaria de los próximos meses no despejaran esta incertidumbre, habría que considerar la adopción de medidas adicionales que hagan posible su cumplimiento.

En cuanto a la demanda externa, el sector exterior volvió un trimestre más a tener una contribución positiva al PIB, en este caso del 0,8%, una décima menos que la del trimestre anterior pese al buen tono de las exportaciones, que se vio parcialmente contrarrestado por el repunte de las importaciones.

Por el lado de la oferta, el Banco de España estima que el empleo se contrajo a un ritmo similar al del trimestre previo, en torno a una tasa interanual del -4,5%. Los costes laborales prolongaron la trayectoria de moderación, lo que, unido a un nuevo repunte de la productividad aparente, habría propiciado una caída de los costes laborales unitarios.