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El Banco de España insiste en desligar IPC y salarios

Reclama moderación salarial "en los próximos trimestres"

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El Banco de España está satisfecho con la moderación salarial observada en 2010, ejercicio en el que la remuneración media por trabajador creció cerca del 1%, mientras que el IPC repuntó una media del 0,6%. Pero no se queda ahí. El organismo que dirige Miguel Ángel Fernández Ordóñez cree 'imprescindible' que la contención en los salarios continúe 'en los próximos trimestres'.

La petición del supervisor, tradicional adalid de la austeridad salarial (nunca ha sido partidario de la aplicación de cláusulas de revisión automática), llega en pleno debate sobre el modelo de actualización salarial. En su último informe trimestral, publicado ayer, el Banco de España no hace ninguna referencia expresa a que los sueldos se vinculen a la productividad, como ha propuesto esta semana la canciller alemana, Angela Merkel, en su propuesta de reformas para la UE; sin llegar tan lejos, el Banco sí manda un recado a patronal y sindicatos, sobre todo a estos últimos, para que no liguen sus reivindicaciones salariales a la actual marcha del IPC, que está en sus niveles más altos en dos años: 'El proceso de negociación colectiva que se inicia debe considerar el carácter temporal que, en ausencia de perturbaciones adicionales, tendrá el repunte de la inflación de los últimos meses', señala.

El supervisor cree que el actual rebrote de los precios es transitorio

La vicepresidenta Elena Salgado terció ayer en el debate al apoyar las cláusulas de revisión 'si el ministro de Trabajo, empresarios y sindicatos están de acuerdo'. Por su parte, el exministro de Trabajo Jesús Caldera dijo que la vinculación de sueldos y productividad sólo debe ser un complemento, pero no debe sustituir a la actualización salarial según el IPC previsto.

El Banco de España cree que 'el actual rebrote inflacionista podría impactar negativamente sobre la moderación salarial a través de la cláusula de salvaguarda', cuya presencia 'es aún importante': afecta a un 45,8% de trabajadores, frente al 70,5% de diciembre de 2009. 'Dada la naturaleza transitoria' de la escalada de la inflación, la entidad cree 'deseable que los márgenes y los salarios no reaccionen ante ella tratando de preservar su nivel en términos reales', añade.

Según el supervisor, una parte 'muy significativa' del crecimiento del IPC en 2010 (cerró en el 3%, y en enero marcó el 3,3%, la mayor tasa interanual desde octubre de 2008) se explica por la subida del IVA, de los impuestos sobre el tabaco y de las tarifas de la luz y el gas, así como por el encarecimiento de las materias primas. No obstante, recalca que, si esos repuntes no se trasladan a otros precios (el denominado efecto de segunda ronda), el alza 'desaparece de la tasa interanual de inflación al cabo de doce meses'.

Pronostica que la inflación acabará el año entre el 1,2% y el 2,2%

La entidad cree que, a la vista de la evolución de la inflación subyacente (que excluye los componentes más volátiles del IPC, como alimentos y energía, y terminó 2010 en el 1,5%), esa amenaza está conjurada. Así, pide 'que los cambios en los precios no generen una revisión generalizada de las expectativas de inflación que se trasladen a los precios finales, bien a través de los precios fijados por los productores, o bien mediante la negociación salarial'.

Con el petróleo por encima de los 100 dólares por barril (a lo que se suma la depreciación del euro frente al dólar, moneda de referencia en el mercado petrolero), la amenaza de una espiral inflacionista, aunque lejana, está ahí, como ayer dejó caer el consejero español del BCE, José Manuel González-Páramo. En línea con lo dicho anteayer por el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, al anunciar que la institución mantiene los tipos de interés en el 1% (el nivel más bajo de la historia), González-Páramo advirtió de 'presiones inflacionistas en el corto plazo', aunque añadió que 'las perspectivas de precios están ancladas en línea con el mandato del BCE' (mantener la inflación en la eurozona en el 2%). En esa misma línea, el supervisor español cree que el IPC bajará sustancialmente en los meses finales de 2011, para acabar entre el 1,2% y el 2,2% en diciembre.

El Banco de España recuerda que el citado aumento salarial del 1% (que atribuye al acuerdo plurianual que firmaron hace un año patronal y sindicatos) contrasta con el alza del 4% de 2009, gracias, en parte al retroceso (de en torno al 2%) en las remuneraciones de los funcionarios, 'frente al aumento promedio del 6% en los tres años anteriores'.