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El Banco Mundial prevé un crecimiento del este de Asia del 5,3 por ciento en 2009

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Los países del este de Asia resistirán el impacto de la actual crisis económica al estar mejor preparados que en 1997, aunque no podrán evitarlo, según el informe semestral del Banco Mundial (BM) para la región, que estima que las economías asiáticas, sin incluir Japón, crecerán un 5,3 por ciento en el 2009.

El informe pronostica que las economías del este de Asia, excluido Japón, crecerán en el 2009 por debajo del 7 por ciento previsto por el BM para el 2008 y del 9 por ciento que crecieron en el 2007, pero muy lejos de entrar en recesión, como ha ocurrido con Estados Unidos, Japón o los países de la zona euro.

Las economías de la región están "sustancialmente mejor preparadas", señaló por videoconferencia desde Tokio Ivailo Izvorski, coautor del informe, ya que tienen menos deuda externa y están "mejor integradas en la economía global" que durante la crisis asiática de 1997, aunque el entorno actual sea peor que entonces.

El BM también prevé que las economías emergentes asiáticas crecerán el 6,7 por ciento en el 2009, por debajo del 8,5 por ciento pronosticado para el 2008 y el 10,5 por ciento que lo hicieron en el 2007.

Aunque también señala que su desaceleración será menor que en otras regiones, como América Latina y el Caribe, donde prevé que un crecimiento del 4,4 por ciento en el 2008 y del 2,1 por ciento en el 2009, frente al 5,7 por ciento que avanzó en el 2007.

El informe estima que el próximo año las exportaciones de los países emergentes del este de Asia se ralentizarán aún más por la desaceleración de la demanda en las economías desarrolladas, y especifica que la contribución de las exportaciones netas al crecimiento será negativa en China por primera vez en varios años.

También la inversión de la región se verá afectada por la retirada de capitales y las malas perspectivas exportadoras, mientras que el consumo privado estará "bajo presión" por los menores ingresos, el recorte del empleo y "el aumento del deseo de ahorrar en los malos tiempos", señala el documento.

A pesar de que hay un "enorme peligro" acechando a las economías de los países en desarrollo de la región, según el otro autor del informe, el economista Vikram Nehru, "también hay oportunidades", ya que "si toman las medidas apropiadas, estarán a la cabeza de los países emergentes" al finalizar la actual crisis.

Los países en desarrollo del este de Asia estarán mejor posicionados para enfrentarse a la crisis mundial si son capaces de mantener la estabilidad macroeconómica y dirigir sus exportaciones hacia las regiones con mayor crecimiento, según el documento, ahora que ha caído la demanda externa de Estados Unidos y la Unión Europea.

Además, deberán sustituir la demanda exterior por la interna y continuar, a pesar de su menor crecimiento, con las reformas estructurales que refuercen su competitividad.

La crisis económica mundial también afectará, en opinión del BM, a las perspectivas de reducción de la pobreza en la región ya que, aunque continuará disminuyendo a pesar de la situación global, 5,6 millones de personas que podrían haber superado el umbral de la pobreza en el 2009 seguirán siendo pobres el próximo año.

Respecto a la situación de China, el economista Louis Kuijs señaló en una rueda de prensa en Pekín que el gigante asiático "debería de continuar comportándose mejor que la mayoría de los otros países de la región", a pesar de que el BM rebajó a finales de noviembre la previsión de su crecimiento para el 2009 al 7,5 por ciento, desde el 9,2 por ciento fijado en junio.

El economista Ardo Hansson destacó, por su parte, la necesidad de estimular el consumo interno y rebajar el precio de las importaciones, como algunas de las prioridades que debe tener ahora el Gobierno chino, después del paquete de estímulo económico que lanzó en noviembre por valor de 586.000 millones de dólares (456.000 millones de euros).