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Los bancos españoles necesitan entre 51.000 y 62.000 millones para cubrir su deuda

La banca necesita entre 51.000 y 62.000 millones para cubrir sus necesidades de capital, según el informe de los evaluadores independientes que el Gobierno encargó el pasado mes de mayo a las auditoras Roland Berger y Oliver Wyman

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Los bancos españoles podrían necesitar hasta 62.000 millones de euros, según el informe de los evaluadores independientes que el Gobierno encargó el pasado mes de mayo a las auditoras Roland Berger y Oliver Wyman. La evalucion, que engloba al 90% del sistema bancario español, 14 entidades en concreto, pareció ser del agrado del Gobierno.

Este informe, por el que el Gobierno ha pagado dos millones de euros, es el que requería la Unión Europea para que un país pueda solicitar un rescate. La cifra de 62.000 millones sirve de referencia para el rescate bancario que España aún tiene pendiente de formalizar.

En una rueda de prensa celebrada en el Ministerio de Economía, el subgobernador del Banco de España, Fernando Restoy, destacó que este 'test de stress' a la banca 'confirma que el núcleo del sistema bancario tiene una capacidad de resistencia incluso en las condiciones más adversas'. Restoy, que compareció junto al secretario de Estado de Economía, Fernando Jiménez Latorre, subrayó que los 62.000 millones 'dan mucho margen' a la banca española pues esa cifra queda muy lejos de los 100.000 millones que contempla el reciente rescate bancario auspiciado desde la UE. 'Estamos hablando de cifras manejables', añadió Jiménez Latorre.

El Gobierno quiso ofrecer un mensaje de optimismo, pese a que esta prueba a la banca no es más que un primer análisis de trazo grueso. Los evaluadores independientes contemplan dos escenarios macroeconómicos posibles para establecer sus cálculos.

El primero asume que se cumplan las actuales previsiones del FMI en cuanto al PIB y demás. En esa situación, que es por la que apuesta el Gobierno, tanto Roland Berger como Oliver Wyman prevén unas necesidades de capital de 25.000 millones para la banca. Pero sólo Bankia pidió 19.000 millones, por lo que algo no cuadra: o la entidad pidió demasiado dinero o los cálculos de los auditores son erróneos.

En el segundo escenario, 'el peor y muy improbable', según destacó Restoy, la banca española necesitaría entre 51.000 y 62.000 millones de euros, según Oliver Wyman y 51.800 de acuerdo a los cálculos de Roland Berger. En esa situación más adversa el precio de la vivienda caería un 26,4% (frente al 23,5% del FMI), con lo que desde el punto máximo de la burbuja se desplomaría entre un 55% y un 60%, y el del suelo, entre un 85% y un 90%. Todo ello para mantener una ratio de capital de al menos un 6%, en una hipótesis en la que la caída acumulada del PIB sea del 6,5% hasta 2014, frente al 5,4% del ejercicio realizado recientemente por el FMI.

Restoy anunció el aplazamiento del calendario previsto de subastas de las entidades nacionalizadas como Novagalicia o el Banco de Valencia 

Aunque Latorre y Restoy se empeñaron en resaltar que es segundo escenario sería 'de extrema tensión que está muy lejos de producirse', los dos parecieron asumir con cierta naturalidad la cifra de 62.000 millones de euros.

Los informes de los auditores no sólo calculan las necesidades de capital, sino las posibles pérdidas que tendrían las entidades financieras hasta 2014. Según la auditoría de Oliver Wyman, las pérdidas de la banca pueden alcanzar los 274.000 millones hasta 2014 en el escenario macroeconómico más adverso posible y 190.000 millones de euros si se cumplen las previsiones macroeconómicas previstas por el Gobierno y el FMI. 

Las estimaciones de Roland Berger son más optimistas. Las pérdidas en el escenario estresado se sitúan en 170.000 millones, mientras que en el base se rebajan hasta los 119.000 millones de euros.

 Las tres principales conclusiones del estudio, a juicio de Restoy, son que todo parece apuntar a que las necesidades de capital se van a concentrar en entidades participadas por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), como Bankia, CatalunyaCaixa, Novagalicia y Banco de Valencia.

Las entidades de mayor tamaño, Banco Santander, BBVA y CaixaBank, no necesitarían capital adicional ni siquiera en el escenario adverso, mientras que un tercer grupo, en el que podría haber siete entidades, podría conseguirlo por sus propios medio o con algún tipo de ayuda pública 'moderada'.

Al hablar de las diferencias entre unas entidades y otras, Latorre negó que se vayan a liquidar las entidades menos solventes dentro del proceso de reestructuración del sector financiero y ha apuntado como solución alternativa la creación de un 'banco malo' que aglutine los activos problemáticos.

El secretario de Estado reconoció que esa idea del banco malo 'no había cuajado' en España, pero que ahora, con el rescate, Bruselas ha dejado entrever que 'la solución del banco malo le gusta'. No obstante, dijo que las condiciones y características del préstamo se concretarán en el memorando que se firmará con la UE una vez formalizada la solicitud de ayuda para la banca española.

A esta primera evaluación, le seguirá una segunda ronda de auditoría. El 31 de julio se conocerá la segunda auditoría a la banca española encargada a PwC, KPMG, Ernst & Young y Deloitte. Ahí sí se conocerá, de forma individualizada las necesidades de capital entidad por entidad. Eso obligará a las entidades a presentar sus planes de recapitalización y, en el caso de que aspiren a lograrlo por sí solas, tendrán nueve meses para ello.

Por otra parte, Restoy anunció el aplazamiento del calendario previsto de subastas de las entidades nacionalizadas como Novagalicia o el Banco de Valencia.