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"¡Nos somos banqueros, somos trabajadores!"

Empleados del sector financiero se manifiestan en siete ciudades españolas en contra de los despidos en los bancos nacionalizados. Los sindicatos aseguran que las negociaciones están "estancadas"

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Miles de trabajadores del sector financiero –casi 20.000 según los convocantes– se manifestaron este miércoles en las calles de siete ciudades españolas para protestar contra los despidos a los que se enfrentan los empleados de Bankia, Banco de Valnecia y Novacaixagalicia, entidades nacionalizadas que han recibido grandes inyecciones de dinero público y que ahora se enfrentan a un proceso de reestructuración para cumplir con las exigencias que marcan las instituciones europeas. Los sindicatos, que han convocado una huelga para el próximo 6 de febrero, aseguran que la continuación de este proceso de movilizaciones que iniciaron el pasado diciembre es consecuencia de lo 'enrocadas' que están las negociaciones de los diferentes ERE. 

Los representantes de los trabajadores en estas tres entidades intentan, según explicó el secretario general de Federación de Servicios Financieros de UGT, José Miguel Villa, que los bancos cambien las condiciones y recurran a otras medidas de menos impacto. Para evitar 'salidas traumáticas', es decir, los 20 días por año trabajado con un tope de 12 mensualidades a los que aboca la reforma laboral aprobada por el PP para las empresas que pueden acreditar que sus ventas o ingresos han disminuido durante tres trimestres consecutivos, los sindicatos ya han planteado a sus interlocutores alternativas con las que, según argumentan, no han transigido. Entre ellas, expedientes de suspensión –cancelación temporal del contrato y envío al paro del empleado durante ese periodo– o reducción –disminución de la jornada y, por tanto, del sueldo–, traslados, bajas voluntarias incentivadas o prejubilaciones. Además, ha avanzado que seguirán 'hasta final' con las protestas, con nuevos paros como los ya convocados para el día 31 de enero, el 4 y el 5 de febrero o la huelga fijada para el día 6. 'No pararemos hasta conseguir nuestros objetivos', dijo.

Por su parte, el secretario general de la Federación de Servicios Financieros de CCOO (Comfia), José María Martínez, avisó de que la movilización será creciente si la postura de los bancos no cambia. 'El crédito no ciruclará sin trabajadores y oficinas para atender a la gente', aseveró.

En el caso de Bankia, los sindicatos informaron este miércoles de que el banco ofreció un plan de recolocación que 'no aporta garantías efectivas y que refuerza la idea del despido por causas objetivas prácticamente como única medida con la que abordar la reestructuración', informa Efe. Para las centrales, esto ejemplifica la 'falta de voluntad negociadora' de la entidad que dirige José Ignacio Goirigolzarri. 

Tras una pancarta en la que podía leerse 'Ayudas a los banqueros, despidos de las personas', las 10.000 personas que, según los convocantes marcharon en Madrid, recorrieron la céntrica calle de Alcalá hasta acabar en las inmediaciones del Banco de España. Los manifestantes protestaban con pitos y bocinas y gritaron consignas como '¡Culpables dirigentes, ni empleados ni clientes!' o '¡No somos banqueros, somos trabajadores!'. Además, portaban pancartas en las que podían leerse lemas como 'No a los despidos del FROB', 'Bankia: No pudo hacerse peor', 'No a los despidos ni recortes brutales en Bankia' o 'ERE salvaje de Bankia NO'.

El actor Vicente Gisbert fue en encargado de leer una manifiesto en el que ensalzó a las extintas cajas de ahorro como referentes de un modelo de 'banca social' frente a la 'usura bancaria' y recalcó el papel que éstas tuvieron en la historia reciente de España en la 'inclusión financiera' de las capas más bajas de la población. Asimismo, señaló que su 'desmantelamiento indecente y obsceno' ha provocado episodios tan desagradables como el 'drama inaceptable de los desahucios' y una dura quita 'inmoral' para los ahorradores poseedores de preferentes y obligaciones, títulos con los que el Banco de España indujo a capitalizarse a las cajas.