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Barroso hace un firme alegato en favor de la unidad del euro

Escindir la moneda única supondría renunciar a un 50% del PIB, advierte

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La amenaza de expulsar a Grecia del euro, utilizada la semana pasada para tumbar el referéndum sobre el rescate en el país, no es el comienzo de una escisión del euro. Los líderes euro-peos, entre ellos la canciller alemana Angela Merkel o el luxemburgués Jean-Claude Juncker, que preside el Eurogrupo, descartaron la posibilidad de una nueva división de la moneda única. 'La idea de tener dos uniones en Europa significa desu-nión', aseguró en Berlín José Manuel Durão Barroso, presidente de la Comisión Europea. 'No puede haber paz y prosperidad en el norte o en el oeste si no hay paz y prosperidad en el sur o en el este', añadió. El coste de una escisión del euro sacrificaría el 50% del PIB y en países como Alemania destruiría un millón de puestos de trabajo, según Barroso, que citó un estudio hecho por Allianz y publicado precisamente en Alemania.

Barroso trata de erigirse en un firme defensor de la federalización de Europa. Es, para muchos analistas, un intento de despegarse de los designios de Merkel y Sarkozy, cuyo poder ha dejado de ser una representación del tamaño e importancia de Alemania y Francia para transformarse en una apisonadora frente a la que no hay disensión posible. Según la agencia Reuters, el presidente francés y la canciller alemana diseñan un euro de dos velocidades que ahonde en la integración económica de los países con cuentas públicas saneadas y deje a un lado a los países con más problemas.

Merkel dice a Zapatero que es 'una firme defensora del euro'

Para Barroso, el camino es diferente. 'Todos los miembros de la UE deberían tener el euro como moneda', reclamó. 'El reto es cómo profundizar en la integración del euro sin crear divisiones con aquellos que todavía no están en él', añadió.

En realidad, la Europa de dos velocidades ya existe. Por una parte, los países del euro han logrado una autonomía que pone nerviosos a países como Reino Unido, a pesar de que está voluntariamente apartado. Por otra, los socios tienen a su disposición el método de la cooperación reforzada, que permite avanzar en proyectos en los que algunos países quieren quedarse al margen, como la patente comunitaria, una negociación de la que España e Italia se han desmarcado al exigir sin éxito que incorpore más idiomas que el inglés, francés y alemán.

Merkel afirmó que la idea sería 'arriesgada' y negó que Alemania la patrocine. 'Durante meses, desde el principio de la crisis de deuda del euro, Alemania sólo ha tenido un objetivo, conseguir la estabilización de la zona euro en su forma actual', aseguró la canciller.

Cameron insta al eurogrupo a actuar 'juntos' para salvar la moneda

La canciller tuvo oportunidad de comentar esta cuestión ayer con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, según comentó en un mitin en Alicante. Zapatero ha indicado este jueves que la canciller alemana, Angela Merkel, le aseguró en una conversación mantenida por la tarde que es una 'firme defensora del euro' y de 'una unión económica y monetaria en la que todos vayamos a la misma velocidad'. Además, le dijo que 'confía en España'.

La escisión del euro implicaría además la renegociación del Tratado de Lisboa, que tendría que sufrir modificaciones muy profundas para las que nadie parece estar preparado por su compleja ratificación. Alemania, que quiere avanzar en la coordinación de políticas económicas, insiste periódicamente en que la reforma del tratado que defiende es limitada para evitar abrir una crisis más, en este caso institucional.

Por su parte, Juncker recordó que 'el euro es un grupo sólido' que no necesita escisión alguna. 'Soy alérgico a tales estupideces difundidas por aquellos que quieren mostrar divisiones en el euro', aseguró. El primer ministro británico, David Cameron, instó a los líderes de los países adscritos al euro a actuar 'juntos' si 'quieren salvar su moneda'.

El riesgo de ruptura del euro asusta también al otro lado del Atlántico. El presidente de la Reserva Federal estadounidense (Fed), Ben Bernanke, advirtió ayer de que EEUU no sería capaz de escapar de las consecuencias que supondría una ruptura de la Unión Europea, aunque flexibilice al máximo su política monetaria para evitar los daños.