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Barroso pide reforzar el fondo de rescate para dar "garantías" a países como España

La cumbre del euro debe dar una "respuesta fuerte" para no poner en juego "el futuro de la construcción europea"

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Para la Comisión Europea, la próxima cumbre será 'decisiva' para el 'futuro de la construcción europea'. El presidente del Ejecutivo comunitario, José Manuel Durao Barroso, se distanció así de la rebaja en las expectativas que en los últimos días pretende trasladar Berlín al resto de capitales del euro de cara a la cumbre de jefes de Gobierno que se celebrará el domingo.

Según Barroso, es imprescindible lograr un acuerdo 'político' para acabar con la inestabilidad en el mercado de deuda que tiene su origen en los bonos griegos, alcanzar una fórmula para recapitalizar la banca, así como fortalecer la toma de decisiones y el fondo de rescate de la zona euro.

Este último punto es de especial interés para España, que quiere lograr un gesto de solidaridad hacia los países que no están rescatados pero sí se encuentran en el punto de mira de los mercados. Preguntado al respecto, Barroso pidió una 'respuerta fuerte' a los líderes del euro que incluya el 'refuerzo del fondo europeo' para, 'si es necesario', dar 'garantías' a 'todos los países, incluso España'.

Según fuentes comunitarias, España e Italia abogan por que el fondo de estabilización financiera, dotado de 440.000 millones, avale sus emisiones de deuda. Sería una manera de ampliar sus operaciones, ya que esa no es una de sus características actuales, sin comprometer más fondos, algo a lo que se opone Alemania. Con sus funciones actuales, el fondo puede comprar deuda pública a los bancos y conceder líneas de crédito a países que no necesiten un gran rescate como los de Grecia, Irlanda y Portugal.

El BCE es partidario de que entre las innovaciones que se discutirán en la cumbre, el fondo avale al menos en parte las emisiones de deuda a través de garantías a los inversores en caso de que se produzca un impago. El fondo sustituiría así a la institución monetaria, que en los últimos meses ha aliviado la presión sobre la deuda española e italiana comprando bonos a los bancos.

Barroso eludió pronunciarse sobre la rebaja en la calificación de la solvencia de España anunciada en la noche de ayer por Moody's.