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Los bastiones del PP pinchan contra el paro

El desempleo crece por encima de la media en la mayoría de comunidades que llevan años gobernadas por los conservadores. Las autonomías gastan más en personal a costa de la inversión

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El líder del Partido Popular (PP), Mariano Rajoy, lo ha proclamado a los cuatro vientos: 'Cuando gobierne, bajará el paro'. Pero su fórmula para frenar el desempleo, que según la última Encuesta de Población Activa (EPA) se ha encaramado al 18,83%, no debe de haber sido desvelada ni siquiera a los bastiones de su propio partido: en la mayoría de feudos autonómicos del PP Madrid, Comunidad Valenciana , Murcia, La Rioja la evolución del paro en los últimos dos años es incluso peor que la media nacional, según la última EPA.

La evolución negativa en los feudos del PP salvo Castilla y León, cuyo comportamiento suele ser mejor que la media afecta incluso al segmento de los emprendedores, que el PP dice representar mejor que nadie.

Todos los expertos consultados José Antonio Herce, de Analistas Financieros Internacionales; Florentino Felgueroso, de Fedea; Jesús Fernández-Villaverde, de la Universidad de Pensilvania; Valeriano Gómez, de la Fundación Ortega y Gasset; Esteve Sanromà, de la Universitat de Barcelona; y Albert Recio, de la Universitat Autònoma de Barcelona coinciden en que la destrucción de empleo ha sido más aguda en las comunidades más dinámicas y las más afectadas por la burbuja de la construcción.

Ninguna comunidad está ya por debajo del 10% de desempleo

Esto explicaría que el tsunami parezca menos devastador en comunidades cuya actividad económica ha sido tradicionalmente menor, como Galicia o Extremadura. Pero esta es la primera crisis económica en la que, como consecuencia de la transferencia de competencias de los últimos años, las autonomías se han convertido en actores decisivos en la lucha contra el paro. Ya no son meros sujetos pasivos que deben capear algo parecido a una maldición bíblica.

'Ahora las autonomías tienen muchas armas en sus manos', subraya Valeriano Gómez, que fue secretario de Estado de Empleo con el socialista Jesús Caldera: 'Tienen casi todas las políticas activas de ocupación, dirigen la intermediación laboral, elaboran los programas de formación para desempleados y empleados, participan en la política industrial, ofrecen estímulos y ayudas a empresas, redactan planes sectoriales, ordenan el territorio, etcétera'.

Otros expertos como Herce, Felgueroso y Fernández Villaverde son mucho más escépticos sobre su papel, particularmente en el de las políticas activas. Todos coinciden en que es muy difícil la comparación, porque en el Estado autonómico no existen baremos comunes para evaluar los efectos de sus políticas en general y en la evolución del paro en particular.

Pese a ello, la comparación de la última EPA con su equivalente de 2007, cuando la crisis empezaba, muestra algunas diferencias entre las comunidades, y la mayoría de bastiones del PP sale mal parado.

Todas las comunidades van a peor, pero a distinto ritmo

En los últimos dos años, el paro ha hecho estragos en todas las autonomías, sin excepción. Navarra, gobernada por Unión del Pueblo Navarro (UPN), se mantiene como la comunidad con la tasa más baja, pero ya ha superado el doble dígito: el 10,53%. Ya hay cinco comunidades por encima del 20%, de las cuales dos están gobernadas por el PSOE (Andalucía y Extremadura), dos por el PP (Comunitat Valenciana y Murcia) y una por nacionalistas en coalición con el PP (Canarias).

Pero donde más ha aumentado, en términos relativos, el número de parados es en Murcia, que antes de la crisis era uno de los principales escaparates de las políticas del PP. En estos dos años, el número de parados en esa comunidad ha crecido el 181%, muy por encima de la media nacional (124%). Salvo Castilla y León (donde el desempleo ha crecido un 104%), el número de parados ha aumentado por encima de la media en todos los bastiones del PP: Comunitat Valenciana (158%), La Rioja (143%) y Madrid (138%).

El mayor aumento del desempleo se ha dado en Murcia: del 181% desde 2007

En el lado opuesto se sitúan Extremadura (45,8%), Galicia (74,5%), Asturias (77%) y Andalucía (97%), pese a que esta comunidad es una de las más castigadas por el estallido de la burbuja inmobiliaria.

La mala evolución de las cifras de desempleo en los bastiones autonómicos del PP se observa también si se compara el ránking de comunidades en función de la tasa de paro. Todas, salvo de nuevo Castilla y León, empeoran su posición. Y la que más, Madrid, que sube tres puestos en esta clasificación negativa: en 2007 era la 12ª comunidad en tasa de paro. Ahora es ya la novena.

Los parados de larga duración, clave para medir la eficacia

El INEM ya no existe como tal: la mayoría de sus competencias salvo el cobro de prestaciones han sido asumidas por las autonomías, que gestionan sus respectivos servicios de empleo sin que el Gobierno central intervenga. Pero no existe ninguna base de datos común que permita saber cómo lo están haciendo: recursos que se destinan, número de tutores por parado, eficiencia de los programas...

El dato que algunos expertos consideran más objetivo es el de los parados que llevan más de dos años buscando trabajo: cuanto más aumente esta cifra, menos parece que funciona el servicio.

Si se aplica este baremo, los feudos autonómicos del PP salen especialmente mal parados para ayudar a encontrar empleo en época de crisis. Cuatro de las cinco comunidades que en estos dos años más han visto crecer esta categoría de parados son bastiones del PP: La Rioja (un aumento del 266%), Murcia (260%), Madrid (230%) y Comunitat Valenciana (194%).

La actual crisis es la primera en que las autonomías son actores clave

En todos los casos, se mueven en porcentajes alejados del aumento medio (129%) y de las comunidades con evolución menos drástica en este apartado, como Asturias (41%) y Extremadura (54%).

Desplome de trabajadores por cuenta propia

La evolución del número de emprendedores, empresarios y autónomos que se han quedado sin trabajo entre el último trimestre de 2007 y el mismo periodo de 2009 tampoco arroja buenos datos para los feudos del PP, partido que suele considerarse más proclive a facilitar un entorno favorable para las empresas: todos los bastiones del PP han tenido una evolución peor a la media nacional, según la EPA.

A finales de 2009, el número de trabajadores por cuenta propia había descendido en España el 12,5% con respecto a 2007. Pero la caída fue superior en Castilla y León (13,3%), Comunitat Valenciana (14,9%), Madrid (15,2%), Murcia (19,3%) y La Rioja (19,5%). Eso sí, las comunidades que más sufrieron en este apartado son el País Vasco (20,7%) y Castilla La Mancha (20,2%).

Sólo las comunidades del PP han bajado el IRPF

A diferencia de lo que sucedía en las anteriores crisis, el modelo de financiación vigente da margen a las autonomías para que hagan política fiscal propia. Su poder es limitado (se quiere evitar una subasta a la baja para atraer empresas), pero pueden incidir en el tramo autonómico del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas en una doble vía: con deducciones y con rebajas al tipo que se aplica.

El número de personas con más de dos años en paro se ha disparado

Sólo los feudos autonómicos del PP han rebajado levemente el tipo impositivo para su tramo, con lo que han bajado un poco los impuestos a todos. La excepción ha sido paradójicamente Castilla y León, la que mejor comportamiento ha tenido en la evolución del paro.

En cambio, ninguna autonomía del PP salvo, de nuevo, Castilla y León había incluido deducciones para los autónomos y emprendedores en el ejercicio de 2009 del IRPF, medidas que sí habían adoptado Galicia, Andalucía, Asturias y Baleares.

Aumento en salarios y gasto corriente; menos inversión

Los planes anticrisis elaborados por todas las comunidades autónomas incluyen alguna medida para apretarse el cinturón. Sin embargo, la comparación de los presupuestos de 2007, el último año de vacas gordas (ya con datos liquidados), con los proyectos para 2010 revela un aumento generalizado del gasto corriente (11% de media) y en personal (12%), simultáneo a una caída de la inversión real (21%). Los feudos del PP encabezan el ránking de aumento del gasto corriente, incremento de personal y caída de la inversión.