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Batalla por los derechos digitales

EEUU vive los primeros combates editoriales por los autores y sus títulos en versión electrónica en un momento decisivo

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Stephen R. Covey (Salt Lake City, EEUU, 1932) es uno de los autores de libros de auto-ayuda más populares de todo el mundo y acaba de desatar lo que algunas editoriales estadounidenses temían con la llegada del e-book: que un autor superventas vendiese los derechos de edición digital a Amazon.com. Covey acaba de hacerlo, ha negociado con Amazon.com dos títulos para que los vendan durante un año, inaugurando así el combate cuerpo a cuerpo por los derechos de autor entre el papel y el digital, en unas semanas que se anuncian muy calientes de cara a la campaña de venta navideña.

Amazon.com tendrá los derechos de Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva, un éxito de ventas que fue publicado por Simon&Schuster en 1989 (aquí lo acaba de hacer Paidós), lleva vendidos más de 15 millones de ejemplares y ha sido traducido a 38 idiomas. Amazon podrá publicarlo a través de su lector electrónico, Kindle, durante un año.

Covey, que también ha vendido los derechos para la impresión digital de El liderazgo centrado en los principios, recibirá más del 50% del PVP de cada libro, una jugada magistral con un margen inaudito. El movimiento se produce en un momento en el que las editoriales tratan de asegurar sus derechos digitales sobre los libros existentes en sus fondos. Es decir, aquellos sobre los que adquirieron sólo los derechos para el papel hace años.

Los autores y sus agentes literarios opinan que como los contratos sobre las ediciones antiguas no contenían las cláusulas sobre los derechos digitales, tales derechos pertenecen al autor. Por supuesto, para las editoriales que publicaron en papel esos títulos hay ciertas cláusulas existentes en los contratos, como la publicación 'en forma de libro' o como la prohibición de hacer la 'competencia con otro tipo de ediciones', que impiden a los autores vender los derechos para las ediciones electrónicas.

Para convencer a Covey, Amazon.com y RossettaBooks, el editor electrónico que suministrará los libros, han recurrido a lo más fácil: ofrecerle más rendimiento por sus derechos como autor del libro, pues el 50% de los beneficios netos de la edición electrónica supone un 25% más de lo que suelen llevarse los autores por sus obras. En papel, los derechos de un escritor sobre su obra no supera el 10 % del precio del libro.

La casa editorial de Covey de toda la vida, Simon&Schuster, con la que hasta ahora había publicado sus libros en papel en EEUU y a la que ha comunicado que no abandonará, no quiso hacer comentario alguno sobre el caso en particular, pero señaló que su 'posición es que las ediciones electrónicas de los fondos editoriales propios pertenecen a Simon&Schuster', por lo que tiene 'la intención de proteger' sus intereses en tales publicaciones.

La primera reacción no ha tardado en llegar y la editorial Random House envió la semana pasada una carta a agentes literarios de todo el mundo avisando de que ellos tienen bien amarrados 'en exclusiva los derechos de la edición electrónica' de todos y cada uno de los autores que están en sus fondos, gracias a la ley Life Term Copyright que permite la cesión de por vida de los derechos.