Publicado: 16.07.2010 13:13 |Actualizado: 16.07.2010 13:13

BBK se hace con Cajasur pese a la presión andaluza

La caja vasca recibirá 392 millones en ayudas públicas // Creará la séptima mayor caja, con 48.800 millones en activos // Ordóñez no ha cedido al órdago de la Junta

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

El Banco de España no quería que el proceso se alargara y se le complicara como ocurrió con Caja Castilla La Mancha (CCM) y en menos de dos meses ha encontrado una solución para Cajasur . La compradora elegida es la entidad vasca BBK, que recibirá unas ayudas de 392 millones de euros. Previamente, habrá devuelto Cajasur los 800 millones que ya le entregaron.

BBK creará así la séptima mayor caja de España, con unos activos de 48.800 millones de euros, 5.500 empleados y cerca de 900 oficinas.

Unicaja pidió 1.000 millones en ayudas públicas y Sabadell, 1.400 millones

El gobernador, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, ha podido en esta ocasión ignorar la presión de los gobiernos autonómicos (no pudo hacerlo, por ejemplo, con Alberto Núñez Feijóo en el caso de la fusión de las cajas gallegas) y ha adjudicado Cajasur a la oferta más barata para los contribuyentes y con más posibilidades de futuro para la entidad cordobesa. Y eso que la presión política ha sido de las más fuertes que se han vivido nunca en el sector de cajas. Prueba de ello fueron ayer las reacciones airadas que se vivieron en Andalucía cuando se conoció que la ganadora no era Unicaja, por la que tanto habían apostado.

Los sindicatos CCOO y UGT calificaron la decisión de "ataque y expolio"; el alcalde de Córdoba, Andrés Ocaña, reconoció que "no era la opción más deseada"; el coordinador general de IU en la región, Diego Valderas, dijo que el Banco de España les ha quitado Cajasur, y la secretaria general del Partido Andalucista (PA), Pilar González, lamentó que en España tenga "más fuerza un banquero vasco que el presidente de la Junta de Andalucía", informa Efe.

Al margen de las presiones políticas, que fueron creciendo en intensidad en las dos últimas semanas, el Banco de España ha optado por BBK, la entidad claramente favorita en los últimos días (como adelantó Público), porque es la opción más barata. Pidió menos de la mitad de ayudas que los otros dos finalistas: Unicaja reclamó en torno a 1.000 millones (los 800 millones que ya se habían inyectado en Cajasur y 200 más), mientras que Banco Sabadell solicitó unos 1.400 millones.

Cajasur tiene un agujero de más de 2.000 millones, que BBK puede asumir

Con estas cifras sobre la mesa, la oferta de BBK no tenía competencia por mucho que presionara la Junta de Andalucía y, además, las relaciones entre Unicaja y el Banco de España quedaron enrarecidas después de que la caja malagueña no fuera capaz de sacar adelante la fusión con Cajasur pese a negociar la operación durante un año.

La caja vizcaína ha podido hacer una mejor oferta no sólo porque tiene la mayor solvencia de las cajas españolas (un 14,6% de capital de primera calidad) sino porque apenas tiene duplicidad de oficinas con Cajasur y, por tanto, necesita menos dinero para cerrar sucursales y prejubilar empleados. BBK tiene dos sucursales en Córdoba y Cajasur no tiene presencia en el País Vasco, con lo que el único solapamiento podría darse en Madrid, donde la primera tiene 66 oficinas y la segunda, 11.

Donde es previsible que haya recortes es en el empleo, dado que BBK tendrá que reducir sustancialmente los servicios centrales de Cajasur y también podría recortar el número de trabajadores de cada oficina.

La decisión del Banco de España fue mal recibida en Andalucía

La entidad ganadora no ha detallado sus planes de recorte, pero en la oferta sí explicó que pretende traspasar el negocio financiero de Cajasur a un banco, que será totalmente de su propiedad y para el que ya tiene ficha bancaria. La obra social quedará probablemente en manos de una fundación y queda por ver en cuál de las dos estructuras se enmarcan las participaciones industriales. Lo que también tiene claro BBK es que quiere mantener la marca Cajasur, que en Andalucía es más reconocida. Además, esto puede ayudar a limar los recelos que existen hacia la entidad, que con la compra de Cajasur ha roto las esperanzas de la Junta de crear la gran caja andaluza.

Mientras la clase política mostró sus reticencias, el sindicato Aspromonte uno de los que prefirieron la intervención antes que la fusión con Unicaja dio ayer la bienvenida a la decisión del Banco de España. Un portavoz del sindicato aseguró, además, que el hecho de que varias entidades pujaran por Cajasur demuestra que no estaba tan mal como se decía. Fuentes del sector financiero cifran en más de 2.000 millones de euros el agujero de la caja cordobesa, que el año pasado perdió 596 millones, y aseguran que BBK podrá asumirlo porque su solvencia lo permite, aunque su ratio bajará hasta niveles que rondarán el 10 u 11%, aún muy por encima de los mínimos exigidos.

Con esta operación, BBK consigue casi duplicar su tamaño de golpe. Había intentado otras operaciones recientemente pero no le habían salido. Pujó por CCM y en el último minuto se la arrebató Cajastur, y también intentó una fusión con la CAM , pero no llegaron a un acuerdo de reparto de poder. Ahora su estrategia de expansión ha funcionado y está dispuesta a seguir creciendo.

La compra está pendiente de la aprobación de Bruselas, que llegará tras el verano.