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El BBVA tampoco descarta el fin de la crisis en 2009

El informe 'Europa Watch' del banco considera que España bordeará el crecimiento positivo en el presente trimestre

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Cada vez más voces hablan del final de la recesión en España. Si el presidente, Rodríguez Zapatero, y la vicepresidenta Elena Salgado hablan ya de una salida próxima de la crisis (hasta ahora no lo esperaban hasta el segundo trimestre de 2010), en los últimos días los informes de varios bancos avalan esa teoría.

Si ayer lo hacía el banco estadounidense Citigroup , que vaticina un crecimiento del o,1% de la economía en el presente trimestre, hoy es el BBVA quien no descarta que la tasa intertrimestral del PIB sea positiva entre octubre y diciembre.

Las estimaciones que maneja la entidad presidida por Francisco González varían entre una contracción de una décima (lo que técnicamente aún sería recesión) y algunas décimas de crecimiento, según ha explicado su economista jefe, Rafael Domenech.

'En cualquier momento podríamos observar tasas intertrimestrales positivas de crecimiento', ha dicho Domenech en la presentacion del informe Europa Watch.

El economista subrayó, eso sí, que 'lo interesante es la tendencia, el perfil de salida de la crisis y cuándo esta recuperación sea sostenible y suficiente como para crear empleo, algo que no se prevé que ocurra hasta finales de 2010 ó principios de 2011, para cuando se podrían observar caídas en la tasa de desempleo'.

El BBVA cree que a largo plazo España volverá a crecer por encima de la media de la zona euro

Asimismo, el economista apuntó que el retraso de España en la salida de la recesión puede explicarse en cierta medida por el hecho de que la economía española también entrara en territorio recesivo más tarde que otros países de la zona euro, aunque afirmó que 'a medio y largo plazo su potencial de crecimiento volverá a situarse por encima de la media de la zona euro', previsto en torno al 1,5% entre 2013 y 2020.

Por otro lado, el experto apuntó que en lo que se refiere al saneamiento del sector financiero, España no sólo no va con retraso con respecto a sus socios europeos, sino que en algunos aspectos va por delante, puesto que ya ha diseñado una estrategia de respuesta como el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) de la que aún carecen muchos países europeos.

De hecho, calificó de 'modélica' la actuación financiera acometida en España, donde defendió que la regulación existente y el sistema de provisiones hizo innecesario un volumen de ayudas públicas similar al de otros países, puesto que el sector afrontó la crisis en una situación de mayor fortaleza.

No obstante, Domenech admitió que el sector financiero español 'no será inmune' a la crisis por lo que demandó que los procesos de reestructuración sean llevados a cabo 'lo más rápido posible' para minimizar su impacto.

Por otro lado, los autores del informe destacaron que el llamado 'contrato alemán' puede dar respuesta a algunos problemas 'puntuales' de empresas en el caso de que fuera finalmente aplicado en España, aunque advirtieron de que las diferencias existentes entre el mercado laboral y la estructura productiva de España y Alemania hará que los resultados también sean diferentes.

'Los efectos en España serán distintos a los alcanzados en Alemania. Para resolver problemas puntuales de algunas empresas será bienvenida, pero los problemas del mercado laboral español requieren también resolver los problemas estructurales', afirmó Domenech.

En este sentido, el economista pecisó que el objetivo del 'contrato alemán' aplicado en Alemania y otros países europeos es mantener el empleo cualificado, principalmente en empresas industriales y tecnológicas, en periodos temporales de recesión en los que no se produce un ajuste sectorial.

Por tanto, el experto considera que la situación en España es diferente, ya que el grueso del ajuste laboral se ha producido este año y además se ha perdido empleo en sectores como la construcción 'que no va a volver'.

De este modo, el economista subrayó que si bien el 'contrato alemán' puede servir para casos puntuales de empresas, no debe eximir de los necesarios ajustes sectoriales en el empleo y de las reformas estructurales necesarias, ya que España tiene por delante el reto de crear empleo de calidad.