Publicado: 08.05.2014 16:43 |Actualizado: 08.05.2014 16:43

El BCE anuncia que actuará en junio para atajar la baja inflación en la Eurozona y agita los mercados

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El Banco Central Europeo (BCE) "está cómodo" con la idea de actuar en su reunión del próximo mes de junio si la evolución de los datos macroeconómicos, particularmente en el caso de la inflación, y del tipo de cambio del euro así lo recomendase, según ha señalado en rueda de prensa el presidente de la institución, Mario Draghi. "Esta reunión la veo como una previa de la que vamos a celebrar en junio", dijo Draghi en la rueda de prensa posterior al encuentro del Consejo de Gobierno del BCE, que decidió mantener estables los tipos de interés en el 0,25%.

Esta noticia ha agitado los mercados. El euro ha caído hasta 1,39 euros por dólar. De modo que las compras se han dirigido a la deuda pública. El interés del bono español a diez años ha llegado a mínimos históricos hasta el 2,90% y la prima de riesgo ha descendido hasta los 143 puntos. Por último, los parqués europeos han notado grandes compras. La Bolsa de Milán ha subido un 2,3% y la de Madrid un 1,7%: el IBEX 35 ha llegado hasta los 10.600 puntos, cota que no alcanzaba desde hace un mes.

El banquero italiano apuntó que existe consenso en que "no se está satisfecho con el camino proyectado de inflación" y también hay consenso en "no resignarse" a aceptar este factor, "lo que llevaría a un consenso para actuar" después de conocer las proyecciones de junio. En este sentido, el presidente del BCE aseguró que la autoridad monetaria está lista para actuar con rapidez si fuera necesario y reiteró la unanimidad del Consejo para utilizar medidas no convencionales dentro de su mandato si es requerido por la situación.

El banquero italiano subrayó durante su discurso introductorio que las expectativas de inflación a medio y largo plazo se encuentran "firmemente ancladas" de acuerdo con la definición del estabilidad de precios de la institución, ligeramente por debajo del 2%. Así, Draghi apuntó que los bajos niveles de inflación en la zona euro se corresponden en gran medida a la capacidad no utilizada, aunque el banquero señaló que el BCE espera que la inflación repunte "gradualmente" a lo largo del próximo año. No obstante, Draghi emplazó a esperar hasta el próximo mes de junio, cuando "habrá más información disponible", ya que a los datos de inflación se sumará la publicación de las proyecciones macroeconómicas del BCE.

Varios miembros del BCE han incidido en las últimas semanas en que la institución esta dispuesta a adoptar nuevas medidas de estímulo monetario en caso de que sea necesario, si bien un programa de compra de deuda, la medida más demandada, no es "la opción más probable ni sería inminente".

De momento, el Consejo de Gobierno de la entidad ha decidido mantener de nuevo los tipos de interés del euro en el mínimo histórico del 0,25%, tal y como preveían los mercados. La tasa de inflación en la zona euro repuntó en abril hasta el 0,7% desde el mínimo del 0,5% registrado en marzo, por el efecto alcista de la Semana Santa. Sin embargo, el dato se situó pese a este repunte una décima por debajo de lo que esperaba el mercado. Los analistas ven "previsible" que la tasa de inflación vuelva a retroceder en el mes de mayo, lo que podría dar razones al BCE para anunciar nuevos estímulos en junio, tal como ha comentado este jueves Draghi.

El presidente del BCE, Mario Draghi, ha destacado los buenos resultados logrados por países que han adoptado medidas estructurales, que en el caso de España permiten apreciar "señales claras de recuperación". "En países como España hay señales claras de recuperación y las proyecciones económicas no son malas", declaró el banquero italiano en rueda de prensa. No obstante, el máximo responsable de la política monetaria de la eurozona subrayó que la mejoría de la situación no es excusa para relajar la implementación de reformas. En este sentido, el presidente del BCE hizo referencia a que las mejoras detectadas en los mercados de deuda que han abaratado los costes de financiación no deben ser causa de relajación en las reformas estructurales.