Público
Público

El BCE lleva medio año sin comprar bonos de España y de Italia

La entidad prepara un nuevo programa para la compra de deuda soberara, pero exigirá una "estricta condicionalidad" a los países beneficiarios, que tendrán que pedir, además, la ayuda de los fondos de rescate de la

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

El Banco Central Europeo (BCE) lleva medio año sin realizar comprar de bonos en el mercado secundario, mientras prepara el lanzamiento de un nuevo programa que funcionará junto a los fondos de rescate de la zona euro para aliviar la presión sobre los costes de financiación de países en dificultades.

La entidad que preside el italiano Mario Monti ha informado este lunes que en la última semana no realizó ninguna operacion en su actual programa de compra de bonos soberanos  (SMP, por sus siglas en inglés), con lo que acumula ya veinticuatro semanas sin adquirir deuda de los países de la zona euro. De este modo, el importe del programa de compra de deuda soberana se sitúa en 208.500 millones de euros, tras producirse el vencimiento de bonos en su balance por importe 2.517 millones de euros.

Algunos responsables del BCE ha dudado recientemente sobre la efectividad del programa SMP, porque a su juicio reducien el incentivo para que los países realicen reformas, por lo que el banco central quiere que las intervenciones futuras en el mercado estén ligadas a unas estrictas condiciones. Draghi señaló a comienzo de mes que el banco puede comenzar a comprar deuda de países para reducir los costes de financiación de España e Italia, pero solo una vez que pidan ayuda a los fondos de rescate europeos.

Se espera que el BCE desvele más detalles sobre su nuevo programa tras su reunión del 6 de septiembre. El Gobierno español ha reconocido que está a la espera de conocer los detalles del nuevo plan de la entidad para concretar su petición de ayuda a los fondos de rescate de la UE

El banco central alemán Bundesbank no está a favor de más compras de bonos por parte del BCE y ha endurecido su oposición durante el fin de semana, diciendo que los planes para comprar bonos tenían el riesgo de convertirse en una droga a la que los países podían quedar enganchados.