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¿Beber un poco de alcohol en el embarazo tiene algún beneficio?

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Por Megan Brooks

Beber una copa de vino pordía en el embarazo, ¿ayudaría a que los hijos se comportenmejor? Quizás, según un nuevo estudio.

Los autores hallaron que los hijos de mujeres que habíanbebido entre dos y seis copas por semana o una por día en losprimeros meses del embarazo tendían a tener una conducta "máspositiva" que los de las mujeres que no habían bebido alcoholdurante la gestación.

"Eso significa que los niños de las bebedoras moderadastenían menos problemas emocionales y conductuales en lainfancia y la adolescencia", indicó a Reuters Health la doctoraMonique Robinson, del Instituto de Investigación de SaludInfantil Teletho, en West Perth, Australia.

El estudio, publicado en la revista de obstetricia yginecología BJOG, está basado en datos recolectados durante 14años por el Western Australian Pregnancy Cohort (Raine) Study.

El 59 por ciento de las participantes no había bebido alcomienzo del embarazo; el 20 por ciento había consumido hastauna copa por semana; el 15 por ciento había bebido entre dos yseis copas semanales; el 3 por ciento entre siete y 10 copaspor semana, y el 2 por ciento, 11 o más copas semanales.

A los 2.370 niños se les evaluó la conducta cada dos o tresaños, entre los 2 y 14 años de edad.

A diferencia de los hijos de las mujeres que no habíanbebido en el primer trimestre, los de quienes habían consumidoentre dos y seis copas semanales se portaron mejor en esos 14años, según una lista de evaluación estandarizada que utilizanlos psicólogos.

Los hijos de las bebedoras moderadas a livianas al comienzodel embarazo tuvieron un riesgo menor y "clínicamentesignificativo" de internalizar y externalizar las conductas quelos hijos de las no bebedoras.

En el primer caso, la negatividad se internaliza, porejemplo mediante la depresión, y en el segundo caso semanifiesta, como con la agresión.

A los 14 años, 127 hijos (14 por ciento) de las nobebedoras internalizaban los problemas y 159 (18 por ciento)los externalizaban.

En cambio, sólo 32 hijos (10 por ciento) de las mujeres quehabían bebido hasta dos y seis copas semanales internalizabanlos problemas y 45 (13 por ciento) los externalizaban.

Estudios previos habían demostrado que las personas quebeben con moderación son mentalmente más saludables que los nobebedores y los adictos, lo que explicaría los nuevosresultados.

También existirían causas biológicas. Tomar bajas dosis dealcohol en el embarazo tranquilizaría a la futura madre, lo quequizás tendría un efecto calmante en los hijos.

"Dada la información disponible sobre los peligros delconsumo de alcohol en el embarazo, estos resultados parecensorprendentes", dijo Robinson.

El síndrome de alcoholismo fetal, por ejemplo, es unaenfermedad conocida. "Por eso, tenemos que ser cautelosos algeneralizar los efectos del consumo excesivo de alcohol alconsumo leve; no son lo mismo", advirtió.

Robinson señaló que existen estudios que asociaron elconsumo leve de alcohol en el embarazo con efectos cognitivospositivos en los niños. "Pero esos resultados suelen opacarsepor la atención que reciben los daños que produce el consumoexcesivo de alcohol", agregó.

Con casi la mitad de los embarazos en Australia noplanificados, al igual que en Estados Unidos y el Reino Unido,los nuevos resultados deberían tranquilizar a las mujeres,opinó Robinson.

"Las mujeres pueden beber algo de alcohol antes de saberque están embarazadas y estos datos les confirmarían que esehábito no dañará la salud mental del bebé por nacer",concluyó.

FUENTE: BJOG, online 28 de mayo del 2010.