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Los becarios comenzarán a cotizar a partir del 1 de noviembre

Más de 230.000 personas se beneficiarán del cambio

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Sin nómina, pero con pensión. El Consejo de Ministros ha aprobado la posibilidad de que los beneficiarios de una beca puedan cotizar para su pensión de jubilación. La medida, recogida en la reciente reforma de las pensiones, entrará en vigor el próximo 1 de noviembre y según los cálculos de la Seguridad Social, afectará al menos a 30.000 becarios en activo, aunque extraoficialmente se espera que sean muchos más.

Además, se abre la posibilidad de reconocer ese periodo de cotización a todos aquellos que hayan realizado una beca con anterioridad y puedan demostrarlo. El Ejecutivo cree que hasta 200.000 personas solicitarán un convenio especial de alta en la Seguridad Social para que se contabilice estas prácticas, aunque de nuevo las previsiones son conservadoras.

Los becarios en activo tendrán derecho a una cotización similar a las de los contratos en prácticas 

Los becarios en activo tendrán derecho a una cotización similar a las de los contratos en prácticas, lo que les permitirá tener cobertura para la jubilación y la incapacidad temporal, pero no por desempleo ni para el Fondo de Garantía Salarial.

Para acceder a la cotización, deben tener una contraprestación económica y desarrollar una actividad práctica dentro de la beca. Además, deben ser licenciados o diplomados. Las entidades que financien la misma serán las encargadas de pagar la cuota del becario, que será de 42 euros mensuales. Si hay más de un financiador, será aquel que pague la beca el que deba pagar la cuota. Por su parte, el becario tendrá que abonar seis euros para completar la cotización.

Si el becario está en activo desde antes del 1 de noviembre, puede firmar un convenio especial con la Seguridad Social, pero le tocará desembolsar de su bolsillo la cuota correspondiente a los meses anteriores, ya que la medida no es retroactiva. Los becarios pasan a estar en un régimen de “alta asimilada”, donde se encuentran otras profesiones como los “ministros de culto” de cualquier religión, esto es, como los sacerdotes de la iglesia católica.

En cuanto a los antiguos becarios, tienen hasta el 31 de diciembre de 2012 para demostrar que realizaron una beca que cumpla las condiciones exigidas por Trabajo. El tiempo máximo de cotización que se les puede reconocer es de dos años, con una cuota mensual de 150 euros al mes que debe abonar el interesado. Sin embargo, la Seguridad Social contempla el pago diferido hasta en el doble de tiempo solicitado (en el caso del máximo serían cuatro años), pagando solo 75 euros al mes. El pago de esta cuota le aportaría al trabajador dos años de cotización para cualquier pensión.

Los organismos que financien programas de becas pasarán a tener la condición de empresarios y asumirán los derechos como tales. En caso de discrepancia, la Inspección de Trabajo investigará si existe o no una afiliación.