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Benedicto XVI baraja cambiar las normas que elegirán a su sucesor

Antes de formalizar su renuncia el próximo 28 de febrero, el Pontífice podría anunciar nuevos cambios en la constitución apostólica del Cónclave y acortar los plazos previstos  

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Benedicto XVI podría realizar cambios en las normas que regulan el Cónclave que elegirá a su sucesor antes de dejar el Pontificado el próximo 28 de febrero a las 20.00 horas, según ha confirmado este miércoles el jefe de la Sala de Prensa del Vaticano, el Padre Federico Lombardi. El Pontífice estudia publicar un decreto para adelantar el cónclave encargado de elegir a su sucesor, mientras tanto, los cardenales no podrán encerrarse en la Capilla sixtina antes del 15 de marzo. 

'El Papa está tomando en consideración la publicación de un 'motu proprio' en los próximos días, obviamente antes del inicio de la Sede vacante, para precisar algunos puntos particulares de la constitución apostólica sobre el Cónclave que en el curso de los últimos años han sido presentados', ha señalado Lombardi. Concretamente, el portavoz vaticano ha concretado que se estudia 'algún detalle' para la plena armonización de algún documento sobre el Cónclave, por ejemplo, el 'Ordo Rituum Conclavis' y, en todo caso, ha precisado que 'la cuestión depende del Papa' y que, si finalmente toma esta decisión, 'se conocerá del modo oportuno'.

Igualmente, ha apuntado que desconoce por el momento si el Pontífice considerará necesario hacer una precisión sobre el plazo para el inicio del Cónclave y que esto se conocerá cuando se publique el documento que modifique las normas. El único cambio que hasta ahora había realizado Benedicto XVI en las normas del Cónclave es que la votación para elegir al nuevo Papa tiene que ser siempre por una mayoría de dos tercios de los cardenales electores.

En este sentido, el viceprefecto de la Biblioteca Apostólica Vaticana, Ambrogio Piazzoni, ha señalado que el Papa podría modificar la actual legislación del cónclave para elegir a su sucesor antes del próximo 28 de febrero a las 20.00 horas porque es el único que puede modificar las reglas del próximo cónclave. En esta línea, el experto en historia de elecciones papales ha indicado que si Benedicto XVI publica a las 19.59 horas del próximo 28 febrero algún cambio, éste sería válido.

Por otro lado, Piazzoni ha recordado que la legislación vigente del próximo Cónclave para elegir el sucesor de Benedicto XVI es la Constitución Apostólica 'Universi Dominici Gregis' publicada por el Papa Juan Pablo II el 22 de febrero de 1996 y trata sobre el modo en que se ha de desarrollar un cónclave y los diversos elementos a tomar en cuenta cuando la sede del Papa queda vacante. El documento vigente de 1996 reemplaza el anterior 'Romano Pontifici Eligendo' escrito por el Papa Pablo VI en el año 1975.

La legislación vigente indica que la elección compete sólo a los cardenales electores menores de 80 años, con un número máximo de participación de 120.

El lugar establecido fijo del desarrollo del cónclave es la Capilla Sixtina y el alojamiento de los cardenales queda fijado en la Domus Sanctae Marthae, lugares que permanecen cerrados a personas ajenas durante todo el periodo del cónclave.

Sobre el tiempo de espera para que todos los cardenales participen en la elección es de 15 días a partir de la Sede Vacante y este período puede prolongarse por razones justas hasta un máximo de 20 días. Sobre este punto, Ambrogio Piazzoni ha remarcado que se trata del 'tiempo de espera de llegada' pero no está directamente relacionado con el tiempo de inicio del Cónclave en caso de que los cardenales ya estén en Roma.

Por otro lado, Piazzoni ha recordado que todos los cardenales llamados a participar están obligados en virtud de santa obediencia y sólo pueden ser eximidos por el colegio de cardenales argumentando razones graves, por ejemplo, algún motivo de salud grave.

Para que la elección del nuevo Pontífice sea válida se requieren un mínimo de dos tercios de votos del total de los electores presentes y los escrutinios se llevan a cabo ordinariamente en la Capilla Sixtina. El primer día sólo se realiza una votación y los siguientes se realizarán dos votaciones por la mañana y dos por la tarde. Tras cada votación se han de quemar las papeletas con los votos.

Realizada la elección, se solicita la aceptación del candidato propuesto. Si acepta, se le pregunta el nombre con el que quiere ser llamado. Se toma acta y el elegido es de inmediato el obispo de Roma y cabeza del colegio de obispos. Después de 24 elecciones, 12 días, si aún no se ha elegido al nuevo Papa, los cardenales pueden cambiar el modo de votar, pero, con el cambio de Benedicto XVI, la elección siempre tendrá que contar con dos tercios de los votos. La misa que da inicio al cónclave llamada 'Pro eligendo pontifice', tiene que oficiarse por la mañana.