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Benioff recupera la crueldad del sitio de Leningrado con un trepidante relato

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David Benioff tuvo la idea de "Ciudad de ladrones", un trepidante relato en el Leningrado sitiado por los nazis, en 2000, pero no lo ha terminado hasta ahora. En medio ha hecho los guiones de "Troya" y "Brothers" y ha visto cómo su primera novela, "La última hora", llegaba al cine dirigida por Spike Lee.

"No es que haya tardado tanto tiempo en escribirla, es que entre que se me ocurrió y empezar a redactar estuve cinco años investigando y recopilando información y otros tres poniéndola en pie, además de hacer guiones", explica en una entrevista con Efe este neoyorquino de 38 años, muy conocido en el mundo del cine porque además está casado con la actriz Amanda Peet.

"Ciudad de ladrones" (Seix Barral) es una historia sorprendente, a ratos sobrecogedora, pero en última instancia tierna sobre dos adolescentes, Lev y Kolya, enviados en misión suicida para encontrar una docena de huevos durante el sitio de Leningrado.

"Muchas cosas han ido cambiando desde que en 2000 escribí la primera frase. Los personajes han ido evolucionando a lo largo de este tiempo. Que uno, Lev, fuera medio judío no estaba pensado desde el principio; tampoco que Kolya fuera un desertor. Se trataba de ver un poco cómo funcionaban los personajes", analiza.

Su libro no sería el mismo si no hubiera leído "¿Por quién doblan las campanas?" de Ernest Hemingway y no hubiera tenido para su labor de investigación la que considera la obra maestra en inglés sobre el sitio de Leningrado, "Los novecientos días", de Harrison Salisbury, y "Kaputt", de Curzio Malaparte.

Todo lo que cuenta es ficción, aunque haya quien siga creyendo que es la historia de su abuelo y que con el libro homenajea su memoria: "la gente cree lo que quiere creer", sentencia.

El relato, con giros de acción trepidantes muy propios del lenguaje cinematográfico, tiene momentos durísimos, como los de canibalismo, y otros con cierto humor, sobre todo los diálogos de los protagonistas, aunque él no lo escribió pensando en que hiciera "ninguna gracia".

Los protagonistas están constantemente huyendo de los nazis, "que dijeron a los rusos 'os mataremos u os esclavizaremos'", y de los servicios secretos soviéticos, "absolutamente malignos", y en ese proceso van madurando y estableciendo una sólida relación.

"Lo que tenían que hacer lo hicieron con una valentía increíble porque lucharon contra el ejército más poderoso de la tierra en ese momento, que masacró Polonia, Francia... y ellos, incluso estando sin armas, sin munición y sin nada, resistieron hasta el último momento", sintetiza.

Benioff asegura que emplear "tanto tiempo" en escribir este libro le ha venido "muy bien" para su formación pero también le ha escarmentado y que su próximo título será una historia actual porque no podría de nuevo con "la locura" de la investigación de los hechos reales.

Ya ha habido "muchos interesados" en comprarle los derechos para llevarla al cine, pero quiere ser él el que haga el guión, aunque para eso tendrá que pasar tiempo porque próximamente tiene que escribir los guiones de una película sobre Kurt Cobain, el cantante de Nirvana, y otro sobre Hiroshima.

Y eso a pesar de que a Hollywood lo que más le gusta ahora son las historias escapistas, las comedias o las de súper héroes, porque, arguye, la gente "quiere huir de la realidad, para eso ya tiene los telediarios y además a los de 17 años, que son el grueso de los espectadores, les encantan que exploten cosas".