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La Berlinale, fiel a su actual lema, continúa en tono de rock

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La recién estrenada 58 edición de la Berlinale ha defendido su título de exhibición rockera y, tras la arrasadora presentación ayer de los Rolling Stones en la jornada inaugural, hoy abrió paso al cine musical -y político- de la mano del también mítico exponente del folk Neil Young.

El músico canadiense, quien ha vuelto a dirigir bajo el seudónimo de Bernhard Shakey, presentó hoy en la sección Berlinale Special "CSNY-Déjà Vu", una cinta sobre la gira por Estados Unidos que hizo en 2006 con sus compañeros de siempre, Crosby, Still y Nash, y cuyo principal objetivo era "abrir un debate" sobre el sinsentido de las guerras.

La película sigue la gira "Freedom of Speech Tour" desde la perspectiva de uno de los tantos periodistas que siguieron la guerra de Irak como "incrustados" en las fuerzas armadas estadounidenses.

A través de las canciones del álbum "Living with War", en el que se basó la gira, las reacciones controvertidas del público ante títulos como "Let's impeach the president", que pide la destitución de George W. Bush, e imágenes de la propia guerra de Irak en su versión más dura, la película es una declaración política contra la guerra.

"La música ya no tiene la fuerza de cambiar nada. Sería ingenuo creer lo contrario", reconoció Young en rueda de prensa, conclusión que no le ha impedido levantarse una vez más contra las guerras "que son todas iguales, sea en Vietnam, Laos o Irak", porque siente que debe hacerlo.

Aunque el filme se centra en la guerra de Irak, con algunos saltos al pasado en el que muestra las manifestaciones contra la guerra en Vietnam y los manifiestos políticos del grupo entonces, Young cree que es una película "intemporal", que tendrá siempre validez mientras haya guerras y no haya conciencia de que "tenemos que cambiar de modo de vida".

El músico dijo sentirse todavía sorprendido por la "falta de información" que hay en un país como Estados Unidos donde "un taxista iraquí le tuvo que explicar a mi hija que en su país las mujeres tienen derecho a voto desde 1929, mientras nosotros todavía hablamos de qué hacer con los negros. ¿Cómo se le va a hablar de democracia a alguien así?".

"CSNY-Déjà Vu" no pretende convertirse en un mero panfleto anti-Bush sino que intenta presentar con respeto a los que le son fieles, sobre todo a los que todavía tienen a familiares en el campo de batalla.

A lo largo de toda la cinta se escuchan tanto voces de apoyo como de furibunda crítica y cada etapa de la gira se cierra con algunos comentarios de los medios más destacados de la ciudad por la que pasa.

"Hubiera sido deshonesto no haber dejado hablar a las voces críticas", sostiene Young.

Él mismo guarda menos distancia periodística a la hora de describir a Bush. "No me pregunten qué es lo malo de él. Me llevaría una semana describirlo. Si me preguntan qué me parece bien de él, se me ocurre decir que está físicamente muy bien para un hombre de su edad".

Con la presentación de la película de Young, el director del festival, Dieter Kosslick ha sido fiel a su tradición de los últimos años de traer películas que denuncian la guerra de Irak.

Una de ellas se presentará a la sección a concurso, "Standard Operating Procedure", un documental de Errol Morris -ganador de un Oscar con "The Fog of War- sobre las atrocidades de la cárcel de Abu Ghraib.

Además, en el cuarenta aniversario de la Revolución de Mayo del 68 el festival dedica además todo un programa especial al "Congreso de Vietnam" que se celebró en Berlín en febrero de aquel año y que constituyó el comienzo de las protestas estudiantiles.