Publicado: 20.03.2014 10:39 |Actualizado: 20.03.2014 10:39

'El Bigotes' y Correa se niegan a declarar ante el juez Ruz

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Visto y no visto. Los presuntos cabecillas de la trama Gürtel, Francisco Correa y Álvaro Pérez, El Bigotes, se han negado a declarar ante el juez instructor Pablo Ruz de la Audiencia Nacional en el tramo final de este sumario que comenzó hace cinco años.

Correa se ha negado a declarar por "pérdida de confianza" según ha dicho a los periodistas a la salida de la Audiencia Nacional.

Ante el juez Ruz, Correa ha argumentado que su pérdida de confianza se debe a que la causa fue abierta por un juez inhabilitado, en alusión a Baltasar Garzón, y porque el sumario está contaminado por la ilegalidad de las escuchas a sus conversaciones con su abogado, grabadas en la cárcel, con las que se inhabilitó al exjuez.

Esas escuchas fueron declaradas ilícitas por el juez instructor el pasado octubre. Ilegalidad confirmada por la Sección Cuarta de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional el pasado febrero.

Sin embargo, la Audiencia Nacional declaró válidas casi la totalidad del resto de las pruebas practicadas en estos cinco años de instrucción, y rechazó que hubieran sido contaminadas por las escuchas ilegales en el locutorio.

Correa insiste en reclamar la nulidad de la causa. Su línea de defensa se basa en la teoría de los frutos del árbol envenenado. Esta doctrina que proviene del derecho norteamericano establece que si un árbol está envenenado (una prueba), entonces los frutos -resto de las pruebas- que se extraigan de él también están envenenados y deben ser anulados.

Sin embargo, la Sección Cuarta consideró que esta "tesis extensiva" no era aplicable al resto de las pruebas con las que no existía "vínculo de antijuricidad"; esto es, no eran fruto de ese árbol envenenado. Así, la Audiencia confirmó la nulidad de las escuchas en la cárcel  de las conversaciones de Correa con su abogado y el registro de su celda, pero no las escuchas iniciales que dieron origen a esta causa, ni las entradas y registros domiciliarios, ni las comisiones rogatorias practicadas en otros países en estos cinco años.

Correa,  que se hacía llamar Don Vito, como el protagonista de El Padrino, en la contabilidad interna de la trama, declaró por primera vez en la Audiencia Nacional el 9 de febrero de 2009, tres días después de que Garzón ordenara su detención. Desde entonces no había vuelto a hacerlo. Por su parte, era la primera vez que El Bigotes comparecía ante el juez.

Álvaro Pérez, El Bigotes, ha recurrido hoy a otra estrategia: se ha acogido a su derecho a no declarar y ha argumentado que no había recibido la citación de forma oficial.

Por otro lado, Pablo Crespo, el número 2 de la organización, adoptó ayer otra estrategia diferente: colaborar. Ayer respondió a las preguntas que le hacía el fiscal, y algunas de las partes, pidió la práctica de más pruebas...

Cada abogado defensor ha adoptado una estrategia diferente, pero no son adversarios precisamente.

Correa llegó a la Audiencia Nacional diez minutos antes de la hora fijada para su comparecencia, las doce del mediodía, a bordo de un BMW X5. Tenía aspecto relajado y sonriente e incluso se dio la vuelta y saludó a los fotógrafos y cámaras de televisión que le esperaban a las puertas del tribunal "¿Va a declarar?", le preguntaron. "No sé, no creo", respondió mientras negaba con el dedo índice.

El Bigotes, entró el la Audiencia Nacional más expectante y nervioso que Correa. Ambos han permanecido en la sala de interrogatorios poco más de diez minutos.

Los tres máximos responsables de la trama Gürtel "velan armas", en palabras de uno de sus abogados, ante el cierre del sumario y su posible transformación para iniciar la etapa del juicio oral.

Los tres tienen asumido que se inicia ahora una nueva fase, con siete posibles vistas orales en el horizonte. El primero de ellos será en Valencia, el día 31 de marzo, sobre la contratación de los stands en la feria de Fitur.

El Bigotes se encargó de la organización de los actos electorales del PP durante los Gobiernos de José María Aznar y pagó varios servicios en la boda de su hija con Alejandro Agag, que se celebró en el monasterio de El Escorial en septiembre de 2002.

En su primera declaración ante el juez Baltasar Garzón, que se produjo el 12 de febrero de 2009, fue preguntado por la identidad de Luis el cabrón, al que la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional identifica con el extesorero del PP Luis Bárcenas. "Es que no, me estoy quedando sin respiración —respondió—. No sé quién es 'Luis el cabrón', no sé quién...".

Por su parte, el cabecilla de la trama Francisco Correa fue detenido en febrero de 2009 por orden de Garzón y estuvo en prisión hasta junio de 2012. Declaró por primera vez en la Audiencia Nacional el 9 de febrero de 2009, tres días después de que Garzón ordenara su detención. Desde entonces no ha vuelto a hacerlo.

Correa es considerado por los investigadores como el líder de la red Gürtel, que se dedicó entre los años 2000 y 2009 a obtener adjudicaciones públicas, fundamentalmente en Madrid y la Comunidad Valenciana, a cambio de la entrega de dádivas y sobornos a funcionarios y cargos públicos.