Público
Público

El "Bild am Sonntag" exige liberación de sus periodistas presos en Irán

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

El dominical alemán "Bild am Sonntag" exige en su edición de hoy la liberación inmediata de sus dos periodistas, un redactor y un fotógrafo, que se encuentran presos en Irán, así como del hijo de Sakine Ashtiani, la mujer condenada a muerte por un presunto adulterio, y de su abogado.

Es la primera vez que el rotativo se expresa sobre el caso de los dos periodistas, detenidos hace más de cuarenta días, y explica la reserva que había tenido hasta ahora diciendo que existía la esperanza de que se lograra la liberación a través de un trabajo diplomático discreto.

"Durante mucho tiempo esperamos que los dos colegas fueran liberados a través de un discreto trabajo diplomático. Todos los medios alemanes se sumaron a esa actitud reservada por lo que estamos agradecidos. Pero el lunes pasado nuestra esperanza sufrió un duro revés", dice el periódico en un comentario que empieza en la portada.

El comentario subraya que el "crimen" por el que los dos periodistas han sido detenidos no es otra cosa que la curiosidad periodística y la búsqueda de la verdad

El periodista y el fotógrafo viajaron a Irán con el propósito de recabar datos sobre el destino de Sakine Aschtiani porque, dice el rotativo, "la realidad no se puede conocer de segunda mano" y "Google no basta para hacer una historia porque no sustituye los ojos del reportero".

El "Bild am Sonntag" califica de absurda la situación ya que las irregularidades en el visado de que se acusa a los dos comunicadores suele ser castigada en todo el mundo con una amonestación, una multa o la deportación mientras que ahora la fiscalía iraquí quiere construir a través de ello un caso de espionaje.

En 43 días, los detenidos no han tenido acceso a un abogado y los representantes de la embajada alemana en Teherán sólo han podido entrevistarse brevemente con ellos.

El comentario se cierra con tres peticiones. Primero, se pide la libertad de los detenidos, luego se exige que la embajada alemana pueda visitarlos con mayor frecuencia mientras estén presos y finalmente se apela al gobierno de Irán para que evite que los periodistas sean objeto de malos tratos, lo que violaría la propia constitución iraní.