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Las Bolsas europeas cerraron en negativo ante la falta de acuerdo en Estados Unidos

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Fráncfort (Alemania) 27 sep (EFE).- Las bolsas europeas cerraron esta semana con pérdidas ante la presión que sigue habiendo en los mercados financieros y el nerviosismo que se deriva de la falta de acuerdo sobre el plan de rescate financiero de Estados Unidos.

El Ibex-35, principal indicador del mercado español, terminó la semana en 11.387,90 puntos, lo que supone una evolución semanal en negativo del 1,47 por ciento.

El índice madrileño, que acumula así un retroceso anual del 24,49 por ciento, fue sin embargo el que más se resistió esta semana al turbulento entorno financiero mundial.

Londres, que como el resto de las plazas europeas comenzó la semana al alza -un 6,35 por ciento- ante la euforia provocada por el anuncio en Washington de un plan de rescate económico y financiero, cedió un 4,20 por ciento, hasta los 5.088,5 enteros,

La Bolsa de París retrocedió un 3,73 semanal ante la presión de los títulos financieros, que registraron pérdidas de hasta el 7,5 por ciento en el caso de Deixa y Credit Agricole; mientras que la de Zúrich, y también por los mismos motivos cedió esta semana un 2,74 por ciento.

En Fráncfort, la evolución semanal del DAX 30 también conduce a la franja roja con un retroceso del 2,03 por ciento.

El denominador común de la semana fue la fuerte presión que sigue habiendo en los mercados financieros y también monetarios, y la inseguridad que genera en los inversores la falta de acuerdo sobre los detalles del plan de rescate que anunciaron las autoridades estadounidenses con carácter urgente.

Las negociaciones entre republicanos y demócratas continuarán este fin de semana, con la esperanza en un acuerdo que alivie los mercados aunque algunas de las medidas previstas en ese plan quitará a los mismos algunos de sus juguetes favoritos, entre ellos las operaciones de venta al descubierto.

Mientras, y pese a la euforia con la que los inversores acogieron ese plan de rescate de entidades financieras afectadas por las hipotecas de alto riesgo, los inversores optaron por la táctica de recogida de beneficios.

Además de la falta de acuerdo en el Congreso estadounidense, las noticias que han ido llegando al Viejo Continente de Wall Street no fueron tranquilizadoras, pues el rosario de intervenciones, fusiones asistidas y compra-ventas forzadas continúa.

El Gobierno estadounidense intervino Washington Mutual, que pasará a JPMorgan Chase, otro golpe duro para Wall Street.

En lo que va de otoño, el mercado neoyorquino ha asistido a la quiebra de Lehman Brothers, la venta de Merril Lynch a Bank of America y de Bear Stearns a JP Morgan Chase, así como a la nacionalización de las hipotecarias Fannie Mae y Freddie Mac.

Los bancos Golman Sachs y Morgan Stanley, los dos únicos bancos de inversión que quedaban, se han visto obligados a modificar sus estructuras para convertirse en bancos comerciales.

Así las cosas, y con presiones aún muy elevadas en el mercado interbancario, el Banco Central Europeo (BCE), en coordinación con la Reserva Federal (Fed) y otros bancos centrales, se ha visto obligado a inyectar liquidez en dólares de forma extraordinaria durante toda la semana.

Sólo el viernes, el BCE puso a disposición de los bancos comerciales de la zona del euro, 35.000 millones de dólares a un tipo marginal del 4,5 por ciento, con una semana de vencimiento y con una demanda de más del doble.

Según informó el BCE, 52 bancos comerciales participaron en esta operación de refinanciación extraordinaria en dólares y solicitaron 82.495 millones de dólares.