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Bolt-Powell encabeza un festival de revanchas sin Natalia

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Usain Bolt, el héroe de los Mundiales de Berlín, reaparecerá este viernes en la Weltklasse de Zúrich, penúltima reunión de la Golden League, que ofrecerá la oportunidad de tomarse la revancha a quienes no pudieron vencer en la capital alemana, con la única excepción de la española Natalia Rodríguez.

La superioridad de Usain Bolt en carreras de velocidad es tan grande que no admite la palabra duelo para referirse a sus enfrentamientos, especialmente cuando no está el único atleta que este año le ha presionado, el estadounidense Tyson Gay.

Los organizadores de la reunión de Zúrich, una de las más ricas del circuito mundial, no ha tenido presupuesto bastante para montar una revancha Bolt-Gay que habría costado más de 300.000 dólares, de los cuales 250.000 son para el jamaicano.

Bolt ha dicho que no batirá ya más récords este año, de modo que los 100 metros de Zúrich ofrecen a su predecesor como plusmarquista mundial, Asafa Powell, una rara ocasión de estar cerca del nuevo astro del atletismo e incluso de batirlo si se descuida, como ya ocurrió el 22 de julio del 2008 en Estocolmo (9.88 frente a 9.89).

Además, Powell batió aquí en Zúrich el récord del mundo en 2006 con un registro de 9.77, batiendo por siete centésimas a Tyson Gay.

La presencia de Bolt, pagada a precio de oro, compensa, no obstante, a los organizadores por el espectáculo que ofrece allá por donde pasa y la admiración que suscita en todos sus actos. Además de verlo en figura de carne y hueso, los aficionados de Zúrich, corriendo contra una silueta del campeón en la estación central de trenes, podrán comprobar su propia velocidad en relación con la que alcanzó Bolt en Berlín para dejar el récord mundial en 9.58.

Catorce campeones mundiales (ocho hombres y seis mujeres) figuran en la nómina de inscritos de la Weltklasse. Finalmente, no estará la española Natalia Rodríguez, la única entre más de 2.000 participantes en los campeonatos del mundo que, pese a ganar la prueba, se fue sin medalla, sin premio y abucheada por un público que la culpó de la caída de la etíope Gelete Burka.

Despojada de su victoria, Natalia no ha tenido, siquiera, la oportunidad de medir sus fuerzas con la campeona oficial, la bahrainí Maryam Jamal, aunque sólo fuera por sacudirse el peso psicológico de su descalificación.

Tampoco estará en los 1.500 femeninos, curiosamente, la otra víctima del incidente, Gelete Burka, de forma que Jamal, residente en Suiza, podrá disfrutar de una carrera cómoda organizada para su lucimiento personal.

En el recuento de revanchas sobresalen dos: la enésima de 400 metros entre los estadounidenses LaShawn Merrit (campeón) y Jeremy Wariner (subcampeón), y la de pértiga entre la inesperada campeona en Berlín, la polaca Anna Rogowska, y la rusa Yelena Isinbáyeva, destronada con tres nulos, al estilo de Sergey Bubka en los Juegos de Barcelona.

Otros choques interesantes en el estadio Letzigrund serán el de 100 entre la jamaicana Shelly-Ann Fraser y la estadounidense Carmelita Jeter; el de 800 entre el sudafricano Mbulaeni Mulaudzi y el keniano Alfred Kirwa (campeón y destronado); el de 1.500 entre el bahrainí Yusuf Saad Kamel -el hijo del keniano Billy Konchellah- y el keniano Asbel Kiprop, y el de altura entre la croata Blanka Vlasic y la alemana Ariane Friedrich.

El etíope Kenenisa Bekele tendrá una carrera relativamente cómoda en 5.000, sin el estadounidense Bernard Lagat, al que batió por sólo 24 centésimas en el Mundial. "Estoy en buena forma, pero después de doblar en Berlín será difícil batir el récord. Lo intentaré, de todas formas", anticipó.

Bekele, de 27 años, no ha perdido una sola carrera de 5.000 desde el 28 de julio del 2006, cuando fue derrotado en Londres por Bernard Lagat con un tiempo de 12:59.22. Desde entonces ha encadenado quince triunfos consecutivos.

La reunión de Zúrich, penúltima de la Golden League, presenta un interés especial para Bekele, Sanya Richards (USA), Kerron Stewart (JAM) e Isinbáyeva, los cuatro atletas que todavía aspiran al millón de dólares reservado a los invictos en los seis mítines.