Público
Público

Bono, en contra de la norma de retirar los crucifijos

El presidente del Congreso considera que "algunos creen que para ser de izquierdas hay que censurar todo lo relacionado con la religión"

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

José Bono no está de acuerdo con que se retiren los crucifijos de las aulas como norma general y cree que es una cuestión que en su propio partido sólo preocupa a los que creen que 'para ser de izquierdas hay que censurar todo lo relacionado con la religión'.

El presidente del Congreso considera que no es un debate que esté entre la ciudadanía: 'Es prudente resolver los problemas que tengas en casa, pero no ir a buscarlos a mitad de la calle', ha dicho parafraseando a Baltasar Gracían.

Bono ha manifestado que le tranquilizó escuchar al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que 'la retirada de los crucifijos no está en la agenda del Ejecutivo', ha dicho en la cadena Cope.

'El problema con los crucifijos lo tiene al que le molesten o sorprendan'

El presidente del Congreso ha abogado por revisar los casos que presenten conflictos 'caso a caso'. 'El problema lo tiene a quien le molesta', ha asegurado, 'si a un musulmán o a un budista le molesta o le inquieta, se debería sopesar en el colegio en el que ocurra', y no por norma general.

Las palabras de Zapatero a las que se refiere Bono causaron malestar entre los grupos parlamentarios que apoyaron la Proposición No de Ley presentada por Esquerra Repúblicana para la retirada de los mismos. El secretario general de ICV y diputado en el Congreso, Joan Herrera, lo intepretó como 'un paso atrás del Gobierno'.

'Están en contra lo mismos que pregonan que la religión es el opio del pueblo'

Piensa Bono que 'algunos piensan que para ser de izquierdas' hay que criticar todo lo relacionado con la religión. Y apunta a su propio partido: 'Son los mismos que pregonan que la religión es el opio del pueblo y ese tipo de cosas', referenció Bono a la sentencia marxista.

En su opinión si se eliminara todo lo referente a la religión, 'habría que quitar la mitad de las sedes del partido socialista', ya que según él, la mitad de votantes y afiliados del PSOE son religiosos.