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El Botox y el envío de mensajes de textos no se mezclan: informe

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Por Genevra Pittman

Si usted es una típicaadolescente estadounidense que envía más de 1.000 mensajes detexto por día, el Botox podría alterarle la destrezacomunicativa, según un informe sobre una joven de 17 añostratada por una enfermedad que causa sudor excesivo.

Los médicos que usan Botox sostienen que nunca escucharonquejas la alteración de la capacidad de enviar mensajes detexto en las usuarias. Pero agregan que no sería inesperado, yaque las inyecciones pueden provocar debilidad muscular.

"Yo conversaría sobre eso con las pacientes paraadelantarnos a un posible efecto adverso", dijo la doctoraJulia Lehman, de Mayo Clinic, Rochester, Minnesota, que trató ala adolescente.

El caso, explicó a Reuters Health, demuestra "laimportancia de tener en cuenta las actividades diariasmodernas, como el uso de mensajes de texto, y cómo lostratamientos pueden alterarlas".

La paciente sufría de hiperhidrosis, que causa sudoraciónexcesiva en las palmas, las plantas de los pies o las axilas.Se desconoce la causa exacta de la enfermedad, que avergüenza aquien la padece e impide concurrir a eventos sociales orealizar ciertas actividades diarias.

A la paciente le sudaban mucho las manos desde hacía variosaños. Los médicos suelen indicar inicialmente el uso deantitranspirantes.

Pero cuando la adolescente no mejoró, Lehman pasó alsegundo tratamiento lógico: Botox, que se administra conpequeñas inyecciones en la palma y los dedos. Contiene unasustancia química que bloquea la señal que activa la produccióndel sudor, pero también relaja otros músculos que no estánasociados con la sudoración.

A la semana del tratamiento, la paciente transpiraba muchomenos, pero su habilidad para enviar mensajes de texto tambiéndisminuyó, según precisa Lehman en el artículo publicado enArchives of Dermatology. Esa alteración duró 6 semanas; lamujer no necesitó una nueva inyección de Botox hasta variosmeses después.

La debilidad de las manos "es un efecto secundarioconocido" del Botox, dijo el doctor Nowell Solish, dermatólogode University of Toronto. "Se lo comentamos a los pacientes,pero no es una preocupación relevante."

Estimó que el 2 por ciento de la población de EstadosUnidos tendría hiperhidrosis, pero no muchos la consideran unaenfermedad.

Solish, que no participó del estudio, pero trata a suspacientes con Botox, señaló que la hiperhidrosis es untrastorno que interfiere tanto con la vida de los pacientes quela mayoría toleraría esa debilidad a cambio de dejar de sudar.

A menudo, agregó, los médicos que realizan la aplicaciónpueden modificar la dosis de Botox o la técnica si lospacientes tuvieron efectos secundarios, como problemas paraenviar mensajes.

Los tratamientos con Botox para la hiperhidrosis debenrepetirse cada tanto, aunque el período entre tratamientos vaaumentando después de varias aplicaciones, indicó Lehman.

Madu Onwudike, que investiga el uso de Botox para tratar lahiperhidrosis en Royal Bolton Hospital, Reino Unido, consideróque el tratamiento no sería su primera elección para pacientescon sudoración excesiva, en parte porque es posible laaparición de problemas musculares.

"Según mi experiencia, la debilidad no es permanente, perosí el desgaste muscular en pacientes con el uso reiterado delas inyecciones", explicó Onwudike por e-mail.

Aun así, "en general, los pacientes superan bien ladebilidad transitoria y rara vez se quejan de los efectosadversos del tratamiento", agregó.

Lehman indicó que el Botox se está utilizando en pacientescada vez más jóvenes, lo que exige que los médicos conozcan losefectos adversos que, como el envío de mensajes, afectan a esosgrupos etarios.

FUENTE: Archives of Dermatology, junio del 2011.