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Boyne dice que "me atraía el dramatismo y la rapidez del final de los Romanov"

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El escritor irlandés John Boyne ha vuelto a adentrarse en las profundidades de la Historia en su nueva novela, "La casa del propósito especial", en este caso en el ocaso de los zares, una época que le atraía por "el dramatismo del final de los Romanov y la rapidez de su fin".

Al igual que ya hizo con "El niño con el pijama de rayas" o con "Motín en la Bounty", Boyne encontró una perspectiva novedosa para narrar los acontecimientos que llevaron a Rusia a acabar con casi quinientos años de zarismo, a través de la mirada de un campesino, Georgi Danilovich Yáchmenev que, junto al lecho de muerte de su esposa, rememora su vida.

En una entrevista concedida a Efe, Boyne ha dicho que "la historia y la vida del zar acabó de forma tan dramática y en circunstancias tan trágicas que se prestaba muy bien al formato de novela".

A su juicio, lo más interesante es que "el reino de los Romanov se acabara en un período tan corto, un año, desde los días en que parecía imposible hasta el momento en que resultaba inevitable".

Además de esos elementos, Boyne se sintió atraído también por "toda la historia de Rusia, el colorido, el drama de San Petersburgo".

El proceso de investigación previo fue, como ya es habitual en él, largo, con seis meses de lecturas e investigaciones, más otros ocho meses para la escritura del primer borrador, aunque en paralelo también tomó muchas anotaciones durante su estancia en San Petersburgo en noviembre y diciembre de 2007.

En esa macrohistoria rusa, Boyne se centra en la historia del narrador: "Quería mirar los efectos que podrían tener esos convulsos años, de 1916 a 1918, en la vida del narrador y de su mujer, que marcarían sus vidas para siempre".

Se trataba, añade, de "encontrar el equilibrio entre esos eventos tan dramáticos y la existencia tranquila, sosegada, que tuvo el narrador en su vida adulta".

A pesar de que le gusta investigar la historia, nunca se ha planteado escribir un ensayo, prefiere la ficción: "No quiero estar limitado por la necesidad de tener que contar los hechos con exactitud, sino que me gusta inventar, crear las tramas, los argumentos, los personajes, me gustan las novelas", resume.

Confiesa que no fue un lector especial de la literatura rusa, pero al escribir esta novela volvió a las novelas escritas en Rusia en el momento en que se ambienta la novela, "para asimilar los ritmos del lenguaje" y uno de esos títulos fue determinante, "Ana Karenina", que fue "una influencia importante porque quería escribir una historia de amor".

En la intrahistoria de "La casa del propósito especial" (Salamandra/Empúries) aparece Georgi Danilovich Yáchmenev, quien rememora la vida que ha compartido con su esposa Zoya durante 65 años mientras ella agoniza en un hospital de Londres.

En esos recuerdos aparecen los años en que Georgi abandonó su mísero pueblo natal para formar parte de la guardia personal de Alexis Romanov, el único hijo varón del zar Nicolás II.

Sobre Nicolás II, Boyne opina que "hizo tan mal su trabajo" y recuerda que "no quería ser zar y tampoco era competente para serlo", si bien "nunca pudo olvidar el trauma de ver con sus propios ojos el asesinato de su abuelo".

Durante su estancia en San Petersburgo, Boyne tomaba apuntes del natural con su portátil, como su fuera un pintor naturalista, más por obligación que por oficio, pues "era un extranjero en una ciudad que no conocía".

Ser un autor superventas desde "El niño con el pijama de rayas" le ha permitido "sentir más confianza en mí mismo como escritor, ser más ambicioso en el sentido de querer volver a emocionar a los lectores como pasó con aquel libro, y, sobre todo, el éxito me ha dado la posibilidad de tener un público internacional".

Sobre sus próximas novelas, el autor irlandés bromea que escribirá "novelas ambientadas en sitios a los que quiera viajar" y de momento no piensa ambientar una novela suya en su Dublín natal.

"No será ni la próxima ni seguramente la siguiente", aunque admite que "podría ser un buen argumento el período de crisis que vive Dublín, que ha pasado de ser una ciudad rica a una ciudad en la que hay mucha gente en el paro".

Su novela más inmediata será "un cuento de hadas, que no será histórica y que será graciosa".