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Brown apela al patriotismo para defender la campaña militar en Afganistán

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El primer ministro británico, Gordon Brown, apeló hoy al "deber patriótico" para defender la campaña militar en Afganistán, que desde principios del mes de julio se ha cobrado la vida de 15 militares británicos en el sur del país.

Pese a que el número de bajas en Afganistán -184- ya ha superado a las sufridas en Irak y a que ocho soldados murieron en el espacio de 24 horas entre el viernes y el sábado, Brown aseguró que la campaña "Garra de Pantera" para expulsar a los talibanes del centro de la provincia de Helmand está arrojando resultados.

En una entrevista al Servicio de Radiodifusión de las Fuerzas Armadas, el mandatario británico destacó que la razón principal de la presencia militar en Afganistán es "el deber patriótico" de alejar el peligro terrorista de las calles del Reino Unido.

"Esto tiene que ver con el terrorismo en las calles del Reino Unido. Si permitiéramos a los talibanes volver al poder en Afganistán y por lo tanto a Al Qaeda tener la libertad de movimientos que tenía antes de 2001, entonces seríamos un país menos seguro", declaró.

El líder laborista argumentó que existe "una cadena de terror que une lo que está pasando en Afganistán y Pakistán con las calles del Reino Unido".

Sobre el alto número de bajas en los últimos días, insistió en que este "va a ser un verano difícil", pero que la estrategia militar planteada en el país asiático es la correcta.

El primer ministro indicó que los mandos militares sobre el terreno le aseguran que las operaciones para garantizar que las elecciones del 20 de agosto en Afganistán se celebrarán sin interferencias de los talibanes "progresan de manera considerable".

"Nuestras tropas están haciendo progresos en su intento de convertir ese área en un lugar seguro. Los informes que tengo muestran que, pese a la pérdida de vidas (...), nuestras fuerzas están haciendo un trabajo magnífico para avanzar", añadió.

Las declaraciones buscan contrarrestar la creciente controversia social y mediática acerca de la misión británica en Afganistán y acerca de la idoneidad del equipamiento del que disponen los casi 9.000 militares desplegados en el sur de Afganistán.

Brown negó que el Gobierno haya sido cicatero para equipar a los soldados y recordó que se han invertido más de 1.000 millones de libras (1.621 millones de dólares o 1.163 millones de euros) en 1.000 nuevos vehículos blindados desde 2008.

Buena parte de los soldados fallecidos han sido víctimas de las bombas colocadas por los talibanes en las carreteras, cuya onda expansiva no es contrarrestada por el blindaje de los vehículos en los que viajan los militares británicos que realizan patrullas.

El primer ministro también salió al paso de las críticas sobre el escaso número de helicópteros que respaldan la ofensiva de estos días y aseguró que el contingente cuenta en la actualidad con casi el doble de unidades de combate que hace dos años.

En cuanto a un posible aumento de las tropas, reclamada desde la oposición y desde algunos medios de prensa, fue claro al descartarlo: "ya hemos contribuido con un numero muy sustancial de tropas, que son las que están prestando servicio ahora".

"No sólo hemos tomado la zona más difícil -Helmand, que es un terreno muy, muy difícil- sino que somos también, con 9.000, la segunda fuerza militar más grande", concluyó Brown.

El rotativo "The Observer" informa en su edición de hoy que el ministerio de Defensa estudia la posibilidad de enviar a varios miles de militares más, mientras que el "Independent on Sunday" asegura que no sólo no se incrementará el contingente, sino que el Gobierno planea reducir el número de soldados en Helmand en 1.500.