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Bruni gana el juicio por la bolsa con una foto suya desnuda

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Un tribunal francés concedió a la primera dama francesa, Carla Bruni, 40.000 euros por los daños ocasionados por una empresa que vendía bolsas con una imagen suya desnuda.

El caso fue la última de una serie de acciones legales emprendidas por la pareja presidencial para proteger su imagen, que han provocado críticas que califican las iniciativas de frívolas.

La fotografía desnuda de Carla Bruni data de 1993, cuando ésta era una modelo profesional. La ex cantante había pedido 125.000 euros por daños a Pardon, una marca de moda en la isla francesa de La Reunión, ubicada en el océano Índico, por haber utilizado la imagen sin su permiso.

"La utilización no autorizada de la imagen de Carla Bruni le causó un daño patrimonial y moral", dijo el tribunal insular de Saint Denis de la Reunión el jueves.

Los abogados de la pareja han indicado que Bruni donará el dinero a una causa benéfica.

El fundador y administrador de la cadena Pardon, Peter Mertes, dijo que apelaría el fallo, ya que 40.000 euros era una cifra que le parecía excesiva para un pequeño error.

Mertes, que afirmó que 10.000 de las bolsas habían sido fabricadas antes del comienzo de las acciones legales, prometió deshacerse del resto de las existencias.

La marca Pardon no comercializa sus existencias en Francia.

La imagen de Bruni desnuda fue noticia este año ya que la fotografía en blanco y negro, obra de Michel Comte, fue subastada en Nueva York alcanzando un precio de 91.000 dólares (62.000 euros).

La imagen muestra a la modelo desnuda cubriéndose el pubis con las manos.

Las bolsas de Pardon se vendían la semana pasada a un precio de tres euros cada una y a los clientes se les daba una gratis se gastaban más de cinco euros. Ahora existe una multa de 100 euros por la venta de estos accesorios.

La pareja presidencial ha acudido a los tribunales en varias ocasiones para proteger su imagen, rompiendo la tradicional discreción por parte del Eliseo y generando críticas de que estaban demasiado concentrados en asuntos triviales.

El último caso se produjo en octubre, cuando Sarkozy pidió que se prohibiera un muñeco vudú que lo representaba. El tribunal de apelación sentenció que a pesar de que el objeto era "una ofensa contra la dignidad personas" de Sarkozy sería desproporcionado quitarlo de circulación.