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Bruselas avala la tasa de transacciones financieras

La Comisión la condiciona a que sea de aplicación global. Los ingresos se destinarían a cambio climático y desarrollo. También defiende la tasa sobre la actividad bancaria

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Bruselas propuso ayer pasarle la factura de la crisis al sector financiero para dedicar fondos a la lucha contra el cambio climático, a la ayuda al desarrollo o a aliviar unas cuentas públicas acorraladas por el déficit. El comisario de Fiscalidad, Algirdas Semeta, respaldó la creación de un gravamen para las transacciones financieras y otro que se centre en las actividades del sector porque 'es evidente que está poco gravado', aseguró. 'La Comisión apoya firmemente la idea de una tasa para las transacciones' y 'trabajará duro para llegar a un acuerdo en el G-20', añadió.

Semeta respaldó así la propuesta lanzada por Nicolas Sarkozy y José Luis Rodríguez Zapatero en Nueva York y sumó argumentos para convencer a EEUU, que en la última reunión del G-20 negó su apoyo a la iniciativa, una variación de la llamada tasa Tobin.

Ahora hay que convencer a EEUU y a otros países del G-20

La Comisión calcula que la tasa (del 0,005%) podría recaudar 150.000 millones al año en la UE, incluyendo los derivados; si se fijara sólo sobre las transacciones en las divisas más negociadas en el mundo, los ingresos serían de 24 millones. En un informe que será debatido este mes por los ministros de Economía y líderes europeos, Bruselas resalta que la tasa no tendría sentido sin acuerdo del G-20. 'Si se establece sólo en la UE, existe un riesgo muy significativo de posibles deslocalizaciones de las transacciones', advirtió Semeta.

Según la Comisión y países como España, la tasa podría ayudar a los países ricos, donde se produce la mayoría de las transacciones, a cumplir los Objetivos del Milenio de la ONU sobre la ayuda al desarrollo y con la meta europea de dedicarle el 0,7% del PIB en 2015. El nuevo gravamen, apoyado por numerosas ONG, podría contribuir también a la lucha contra el cambio climático, uno de los 'importantes retos internacionales a los que tenemos que responder', aseguró Semeta, en referencia implícita a unas negociaciones globales bloqueadas desde la cumbre de Copenhague. Intermón Oxfam se congratuló de la propuesta porque 'es hora ya de que los causantes de esta crisis financiera contribuyan a su solución'.

La división interna en la UE y, sobre todo, la oposición en el G-20 de EEUU hacen peligrar el futuro de esta tasa. Mientras se negocia, Bruselas propone introducir ya una tasa a las actividades financieras que grave tanto los beneficios como los salarios de los bancos y otras entidades financieras. Se obtendrían 25.000 millones que podrían destinarse a 'la consolidación fiscal'. Según Bruselas, los riesgos para el sector financiero europeo son menores y por eso no es necesaria la coordinación internacional.

La tasa podría recaudar hasta 150.000 millones sólo en Europa

Con la introducción de las dos tasas, el sector financiero pasaría de una 'posición privilegiada' a contribuir a la financiación de políticas públicas como los demás sectores de la economía. En el análisis de Bruselas pesa el hecho de que la mayoría de los servicios financieros están exentos de IVA y la constatación de que una mayor fiscalidad contribuye a reducir los riesgos en la toma de decisiones.

En ese sentido, la UE pretende reducir sensiblemente las primas o bonus de los directivos de la banca, que alimentaron la crisis financiera internacional favoreciendo la toma de decisiones sin tener en cuenta los riesgos o efectos a corto plazo. El Comité Europeo de Supervisores Bancarios (CEBS), que desarrolla la nueva directiva sobre remuneración, estudia exigir que la cuantía de los bonus dependa estrictamente del salario de los directivos, lo que obligaría a las entidades a cambiar por completo sus políticas de primas. Los reguladores nacionales, miembros del CEBS, debaten también qué porcentaje de los bonus puede ser pagado en metálico. 'No más de un 30 o un 40% del total debería ser pagado al contado y en metálico', aseguró ayer Chantal Hughes, portavoz comunitaria de Mercado Interior. 'Además, el 50% de esa remuneración debería ser en acciones', añadió.