Publicado: 25.02.2014 12:38 |Actualizado: 25.02.2014 12:38

Bruselas da una de cal y otra de arena: mejora el PIB español, pero suspende el déficit

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La Comisión Europea ha elevado este martes su previsión de crecimiento para España hasta el 1% para este año (el doble del 0,5% que había estimado en noviembre) y vaticina que la economía española se acelerará hasta el 1,7% en 2015. Pese a esta mejora, el paro se mantendrá en el 25,7% de media en 2014 y sólo bajará hasta el 24,6% en 2015, según las previsiones de invierno del Ejecutivo comunitario, que también avisa que no se cumplirán los objetivos de déficit público comprometidos con Bruselas.

Pese a las malas cifras sobre paro, Bruselas considera que "el proceso de destrucción de empleo está tocando fondo y se prevé que el empleo empiece a registrar tasas positivas de crecimiento en 2014, contribuyendo a una moderada caída del desempleo". "Aunque el crecimiento de la productividad se desacelerará, la moderación salarial debería permitir mejoras en los costes laborales unitarios nominales y mejoras de competitividad", apunta el informe.

"Se prevé que la incipiente recuperación económica se haga más firme en los próximos trimestres, respaldada por una mejora en la confianza y una relajación de las condiciones de financiación", resalta Bruselas en su evaluación sobre España. En todo caso, España seguirá creciendo a un ritmo inferior que la eurozona (que avanzará un 1,2% este año y un 1,8% en 2015) y que el conjunto de la UE (1,5% y 2%, respectivamente). No obstante, iguala este año a Francia (1%) y supera a Italia (0,6%), mientras que Alemania se distancia con un 1,8% en 2014.

Bruselas calcula que España incumplió por dos décimas el objetivo de déficit del 6,5% en 2013 pactado con la UE. Ello se debe, de acuerdo con el informe, a que los ingresos fueron inferiores a lo esperado y a que algunas partidas de gasto, entre ellas la inversión pública, no cayeron todo lo que se había previsto. Si a ello se suman los costes las ayudas a la banca (0,5%) (que no computan para el procedimiento sancionador por déficit excesivo) el déficit final de 2013 se situó en el 7,2%.

Para este año, la Comisión espera que la "ligera mejora" en la previsión de crecimiento permita cumplir el objetivo de déficit del 5,8%. A ello contribuirán, según Bruselas, las medidas adoptadas por el Gobierno de Mariano Rajoy a finales de año, entre ellas la polémica obligación de cotizar por los vales de comidas. Sin embargo, si no se adoptan más recortes, en 2015 el déficit volverá a dispararse hasta el 6,5% (muy lejos del objetivo del 4,2%). Esta proyección asume que la subida del IRPF aprobada por Rajoy expirará en 2014. En estas condiciones, el nivel de deuda pública seguirá subiendo hasta el 98,9% del PIB este año y el 103,3% en 2015.

Por su parte, la inflación se mantendrá en niveles muy bajos del 0,3% este año y del 0,9% en 2015, lo que contribuirá a mejorar la renta disponible.

"Pese a estas mejoras, -avisa el Ejecutivo comunitario- el todavía alto nivel de deuda y el elevado paro pesan sobre las perspectivas de crecimiento y son una fuente de vulnerabilidad frente a impactos adversos". Además, Bruselas ve "riesgos" en "una posible desaceleración más fuerte de lo esperado de las economías emergentes, y en particular en Suramérica, donde la exposición del sector bancario es significativo" . "En la parte positiva, una relajación más rápida de lo esperado de las condiciones de financiación podría impulsar la demanda doméstica", indica el informe.

La composición del crecimiento será más equilibrada, ya que el consumo privado crecerá por el incremento en la renta disponible, la mejora de las perspectivas de empleo y la mayor confianza. También mejorará la inversión en bienes de equipo y el crecimiento de las exportaciones, pese a su reciente desaceleración, se mantendrá "robusto" por las mejoras en precio y competitividad y por el "saludable crecimiento" de los mercados exteriores. "En contraste, el ajuste de la inversión residencial, aunque está bien avanzado, no ha alcanzado todavía su punto de inflexión, con los permisos de construcción en niveles históricamente bajos y todavía cayendo. Las transacciones de vivienda parecen haberse estabilizado a niveles muy bajos", apunta el Ejecutivo comunitario.

La Comisión Europea ha pronosticado este martes que la recuperación económica se consolidará este año con un crecimiento del 1,2% para la eurozona y un 1,5% para el conjunto de la UE (cifras que representan una revisión al alza de 0,1 puntos respecto a sus cálculos de noviembre). La actividad se acelerará en 2015 hasta el 1,8% para la eurozona y el 2% para el conjunto de la UE, de acuerdo con las previsiones de invierno del Ejecutivo comunitario. "La recuperación está ganando terreno en Europa tras el retorno al crecimiento a mediados del año pasado. El fortalecimiento de la demanda doméstica este año nos ayudará a lograr un crecimiento más equilibrado y sostenible", ha dicho el vicepresidente de la Comisión y responsable de Asuntos Económicos, Olli Rehn.

Rehn ha avisado no obstante de que "aunque lo peor de la crisis ha quedado atrás, esto no es una invitación a ser complacientes". "Para hacer que la recuperación sea más fuerte y crear más empleo, debemos mantenernos en la senda de las reformas económicas", ha reclamado.

Entre los grandes países de la eurozona, Alemania crecerá un 1,8% este año y un 2% en 2015, mientras que tanto Francia (1% y 1,7%, respectivamente) como Italia (0,6% y 1,2%) registran cifras más modestas. Por lo que se refiere a los países rescatados, Irlanda crecerá este año un 1,8%, Portugal un 0,8% y Grecia un 0,6%. Chipre (-4,8%) es -junto con Eslovenia (-0,1%)- el único Estado miembro de la eurozona que seguirá en recesión este año. La Comisión constata una recuperación de la actividad también en los países mas vulnerables, una tendencia que continuará durante los próximos meses. Los indicadores de alta frecuencia muestran, según Bruselas, signos claros de mejora en todos los países. No obstante, como ha ocurrido tras anteriores crisis financieras, la recuperación es modesta por las necesidades de desendeudamiento y ajustes internos y externos y los problemas de financiación.

La Comisión estima que el principal riesgo de una revisión a la baja de estas previsiones provendría de una nueva pérdida de confianza por un estancamiento de las reformas a nivel nacional y europeo. "Ello aumentaría la probabilidad de un crecimiento débil durante un largo periodo en Europa y tendría consecuencias negativas sobre la actividad económica", apunta el informe.