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Bruselas resucita el contrato único contra la temporalidad

La Comisión insiste en reducir las contribuciones sociales para ganar competitividad

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La Comisión Europea parecía haber dejado de lado su apuesta por el contrato único y la reducción de las cotizaciones sociales para España, pero ha vuelto a la carga, pese a que el Gobierno y el resto de países miembros no están convencidos de la utilidad de esas medidas.

'Recomendamos que se aplique el contrato único, especialmente en países como España y Portugal', aseguró recientemente László Andor, el comisario de Empleo y Asuntos Sociales, en un encuentro con Público y otros medios europeos. Según el Ejecutivo comunitario, 'es una buena propuesta, con un apoyo enorme de medios independientes', cuyo 'beneficio real' consiste en que 'los jóvenes que entren en el mercado laboral no tengan que  interrumpir su contrato después de un tiempo' y vayan ganando seguridad al mismo tiempo que antigüedad.

La propuesta fue reivindicada en noviembre del año pasado por la Comisión y ha sido sugerida por diversos colectivos de economistas. Según Bruselas, en países como España, con una alta tasa de temporalidad y un mercado laboral muy segmentado, poner en marcha un contrato único 'con un período suficiente de prueba y un incremento progresivo de la protección de los derechos y acceso a la formación continua', puede ayudar a paliar la elevada tasa de desempleo juvenil y la temporalidad, según el documento presentado entonces.

'Se trata de facilitar que los jóvenes no se vean sin trabajo al acabar su contrato'

'Se trata de facilitar que los jóvenes no se vean sin trabajo una vez acabe su contrato y que las empresas puedan prescindir con más facilidad de empleados más maduros que no alcancen sus objetivos', aseguran fuentes de la Comisión, que reconocen haber relegado a un segundo plano la iniciativa en los últimos meses. Pero, según el comisario, que ha mantenido contactos recientes con varios países al respecto: 'Portugal está ahora muy dispuesto' y España debería tomar nota de la propuesta, de la que se han hecho muchas 'malas interpretaciones'.

Esta misma semana, la secretaria de Estado de Empleo, Mari Luz Rodríguez, rechazó la propuesta, definiéndola como una 'construcción académica', que no ha sido probada con éxito ni en la UE ni en economías de características similares a la española, donde, además, se enfrentaría a un difícil 'encaje constitucional'. Según el Gobierno, sus defensores, como la patronal, piensan más en rebajar las indemnizaciones por despido que en acabar con la temporalidad. Trabajo salía así al paso de las críticas de la CEOE, que asegura que en España hay 43 tipos de contrato diferentes, una cifra que Rodríguez rebaja hasta nueve (siete temporales y dos indefinidos: el ordinario y el de fomento de empleo estable). Las principales organizaciones sindicales se oponen también a la propuesta.

El contrato único no figura en el último gran documento redactado por Bruselas sobre la economía española, dentro del conocido como 'semestre europeo', que hace recomendaciones a los países de la Unión Europea en la primera mitad del año, antes de que comiencen a tramitarse los presupuestos nacionales. En él sí se incluía la petición de una rebaja de las cotizaciones sociales que se compensase con una subida de los impuestos indirectos, como el IVA, y sobre la energía.

La UE cree que Portugal está muy dispuesto y España debe tomar nota

La propuesta fue rechazada de plano por la vicepresidenta económica, Elena Salgado, que logró que la versión final, respaldada por los 27 gobiernos, incluyese sólo una recomendación genérica. Los ministerios de Empleo y Economía y Hacienda recuerdan que abaratar el trabajo se intentó ya en 1995 sin resultados y que ahora pondría en peligro el futuro del sistema de pensiones.

Tras presentar su propuesta, la UE decidió frenar unos argumentos a los que parece no haber renunciado. Según Andor, 'rebajar las cotizaciones sociales es una buena idea', pero 'se discute a veces con demasiada pasión'. A pesar de que subir los impuestos podría lastrar la recuperación económica, Bruselas sigue insistiendo en que 'deben reducirse los impues-tos sobre el trabajo' para fomentar la competitividad y reactivar el empleo. Es, a juicio del comisario, otra 'idea inteligente' que 'se encuentra con circunstancias concretas y restricciones fiscales. España hace frente a tantos retos que hasta las ideas inteligentes se encuentran con algunas limitaciones'.