Publicado: 23.04.2014 11:18 |Actualizado: 23.04.2014 11:18

Bruselas sitúa el déficit de España como el cuarto más alto de la UE

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El déficit público de España alcanzó el año pasado el 7,1% del PIB (incluyendo las ayudas a la banca, que suman 0,5 puntos porcentuales), lo que le sitúa en el cuarto más alto de toda la UE, por detrás de Eslovenia (14,7%), Grecia (12,7%) e Irlanda (7,2%), según los datos finales validados este miércoles por la oficina estadística comunitaria, Eurostat.

Sin contar las ayudas a la banca, que se excluyen en el procedimiento sancionador por déficit excesivo, el déficit español se redujo desde el 6,9% en 2012 hasta el 6,6% el año pasado, aunque quedó una décima por encima del objetivo pactado con la UE del 6,5% del PIB. Eurostat avala así la cifra anunciada por el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, el pasado 28 de marzo.

El nivel de gasto público en España cayó desde el 47,8% del PIB en 2012 hasta el 44,8% en 2013, mientras que los ingresos aumentaron ligeramente desde el 37,2% hasta el 37,8%. En 2013, el gasto público en la eurozona era equivalente al 49,8% del PIB (49,1% en el conjunto de la UE) y los ingresos al 46,8% (45,7%).

Para este año, España se ha comprometido a seguir disminuyendo el déficit hasta el 5,8%, mientras que en 2015 deberá llegar hasta el 4,2% y en 2016, cuando vence el plazo para corregir el déficit excesivo, tendrá que situarse en el 2,8%. Según las previsiones de Bruselas, el Gobierno no tendrá problemas para cumplir la meta de 2014, pero el déficit volverá a subir al 6,5% el año que viene si no se aprueban más ajustes.

Por su parte, el nivel de deuda pública de España aumentó desde el 86% en 2012 hasta el 93,9% en 2013, según los datos de Eurostat.

En el conjunto de la eurozona el déficit público disminuyó desde el 3,7% en 2012 hasta el 3% en 2013, mientras que en el conjunto de la UE cayó desde el 3,9% hasta el 3,3%. Por su parte, el nivel de deuda pública en la eurozona aumentó del 90,7% a finales de 2012 hasta el 92,6% el año pasado, mientras que en el conjunto de la UE subió desde el 85,2% hasta el 87,1%.

En 2013, Luxemburgo registró superávit (+0,1%), Alemania se situó cerca del equilibrio presupuestario y los déficits más bajos correspondieron a Estonia (-0,2%), Dinamarca (-0,8%), Letonia (-1%), y Suecia (-1,1%). Un total de 10 Estados miembros tuvieron déficits superiores al umbral del 3% que marca el Pacto de Estabilidad. Además de Eslovenia, Grecia, Irlanda y España, se trata de Reino Unido (-5,8%), Chipre (-5,4%), Croacia y Portugal (ambos -4,9%) y Francia y Polonia (ambos 4,3%).

A finales de 2013, los países con menor ratio de deuda pública eran Estonia (10% del PIB), Bulgaria (18,9%), Luxemburgo (23,1%), Letonia (38,1%), Rumanía (38,4%), Lituania (39,4%) y Suecia (40,6%). Un total de 16 Estados miembros -entre ellos España- superaban el umbral del 60% que fija el Pacto de Estabilidad, encabezados por Grecia (175,1%), Italia (132,6%), Portugal (129%), Irlanda (123,7%), Chipre (111,7%) y Bélgica (101,5%).

La oficina estadística europea, Eurostat, ha elevado en 161 millones de euros el déficit público español en 2013 respecto a la cifra enviada a Bruselas por el Gobierno español debido a discrepancias contables de dos operaciones realizadas por el Frob, según explicaron fuentes del Ministerio de Hacienda. Así, la cifra de déficit de España publicada por Eurostat se sitúa en 72.577 millones de euros, frente al importe de 72.416 millones que remitió el Gobierno español a Bruselas el pasado 31 de marzo. A pesar de esta desviación de 161 millones de euros, en porcentaje del PIB, el déficit en ambos casos se sitúa en el 7,1% incluyendo las ayudas a la banca.

Precisamente son dos operaciones del Frob las que han originado esta discrepancia entre el Gobierno español y Bruselas. En concreto, la operación de adquisición por el Frob de obligaciones convertibles de CEISS por un importe de 604 millones de euros, que habían sido consideradas como operaciones financieras por el Gobierno español, y que, por tanto, no tuvieron incidencia en el déficit público, son consideradas por Eurostat como transferencia de capital, con un impacto en el déficit por este mismo importe (604 millones). En cambio, la otra operación del Frob, la venta de NCG a Banesco, valorada en 443 millones de euros, que el Ejecutivo español consideró como gasto en transferencias de capital afectando al déficit público, conforme al criterio de Eurostat debe registrarse como una operación de revalorización sin efecto en el déficit y, por tanto, minorarse en 443 millones.

A pesar de ello, el Ministerio de Hacienda subraya que esta decisión no incide sobre el cumplimiento de la normativa de estabilidad, ya que las operaciones de ayuda financiera concedidas a instituciones de crédito en el marco de la crisis no se consideran para el cálculo del déficit a efectos del cumplimiento de los objetivos de estabilidad presupuestaria.