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Buenos Aires se viste de Madrid para el rodaje de un film sobre Escrivá de Balaguer

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El barrio porteño de Constitución cobró hoy el aspecto de Madrid durante los años de la Guerra Civil Española para el rodaje de "There be dragons", basada en la historia del español Josemaría Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei.

La estación de trenes de Constitución, en Buenos Aires, fue especialmente ambientada para la filmación de la película dirigida por el británico Roland Joffé ("La Misión") y protagonizada por el inglés Charlie Cox ("Stardust") en el papel de Escrivá, la ucraniana Olga Kurylenko y el estadounidense Wes Bentley.

Milicianos con su típica vestimenta y fusil en mano, mujeres de sombrero antiguo, trincheras armadas con bolsas de arpillera y autos antiguos formaron parte de la imponente puesta en escena que por un día convirtió a esta poblada estación de trenes que conecta Buenos Aires con su cinturón urbano en un escenario de Madrid durante la Guerra Civil (1936-1939).

El filme, cuyo rodaje obligó hoy a la interrupción del intenso tránsito de la zona, es una coproducción estadounidense, argentina y española que se extenderá por un total de tres meses en locaciones de Argentina y España.

El guión, del propio Joffé, narra la historia de un joven periodista que trabaja en Londres -interpretado por Dougray Scott ("Misión Imposible II")- y descubre vínculos que unían a su padre con Escrivá de Balaguer, fallecido en 1975 y canonizado por Juan Pablo II en 2002.

La trama incluye pasajes sobre la guerra civil española y el viaje del fundador del Opus Dei al sur de Francia, en 1937.

"Pensé que podía ser interesante contar una historia moderna acerca de un hombre que fue santificado, porque fue santificado hace muy poco", explicó Joffé al diario argentino Clarín.

El director indicó que el propósito de la película "no es hablar del Opus Dei, sino el de preguntarse acerca de qué significa estar vivo y hablar sobre emociones humanas".

El productor español Ignacio Gómez-Sanchano no reveló el presupuesto total de la producción, en la que trabajan unas 600 personas, aunque señaló que se armó un fondo de inversión con casi cien capitalistas para su financiación.