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Bukaneros: “La Policía dijo que no tenía orden judicial, que podíamos denunciar si queríamos"

Víctor, miembro del colectivo ultra del Rayo Vallecano, relata cómo fue el registro policial al local el pasado sábado por el que han denunciado a la delegada del Gobierno en Madrid.

El grupo Bukaneros durante una partido en el Estado de Vallecas.

MADRID.- “Estábamos dentro de nuestro local varios miembros de Bukaneros y más aficionados del equipo. De repente aparecieron 14 furgones policiales, cortaron la calle y nos obligaron a porrazos a entrar en el local, sin ningún motivo. Salí a la puerta a preguntarles qué pasaba y nos dijeron que se trataba de un registro rutinario”. Así recuerda Víctor, miembro Bukaneros, los hinchas del Rayo Vallecano, el momento en el que un fuerte despliegue policial irrumpió en el local que este colectivo tiene alquilado en Vallecas, apenas una hora antes de que comenzara el partido del sábado entre el Rayo y el Levante.

Su equipo ganó 4-2. Todos los goles de Bueno. Pero el vacío de la grada del único fondo del estadio destacó tanto como el delantero. Mientras el Rayo vencía en casa, su afición permanecía retenida por la Policía a escasos 200 metros. Víctor, si apellidos ni cara por razones evidentes, asegura que les pidieron la orden de registro, pero la respuesta no fue la esperada: “Ni orden ni nada, si tenéis algún problema podéis poner una denuncia”, les espetó el agente al mando del dispositivo.

No han tardado ni dos días en hacerle caso. El miércoles, más de cien bukaneros y aficionados han interpuesto la denuncia contra la delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, por hacer un “uso ideológico del Cuerpo Nacional de Policía” para “sus intereses políticos”. También denuncian a Rosario Laperal, Coordinadora de Seguridad Ciudadana de la Policía, y al jefe del operativo, que no quiso facilitarles su número identificativo. Amenazas, coacciones, grabación de menores y coartar el derecho de manifestación y el de libertad deambulatoria son los delitos de los que acusan a los denunciados.

BUKANEROS VACIO

Grada del Estado de Vallecas donde se instalan los Bukaneros, vacía durante el partido del sábado.

Cifuentes, posible candidata del PP a la Alcaldía de Madrid, siempre ha tenido a este colectivo ultra como su enemigo público número uno. Un sentimiento recíproco, a juzgar por las pancartas que pueblan la grada de los Bukaneros durante los partidos. Para Víctor no hay duda de que el registro no es casual ni rutinario, sino que está directamente relacionado con la manifestación convocada ese mismo sábado por la Coordinadora 25-S en la que se pedía la dimisión de la delegada del Gobierno. Porque además de hinchas del Rayo, Bukaneros es una colectivo social, movilizado, de izquierdas y que ha demostrado su implicación en las distintas movilizaciones que han llnado las calles de Madrid durante los últimos años de crisis económica. “El mando policial hablaba de esa manifestación, nos advirtió de todos estábamos grabados y se nos había tomado filiación, que si íbamos alguno de nosotros podríamos ser multados, hubiera o no incidentes”, remarca el bukanero, que deja claro que estaban reunidos en el local para acudir al partido, “para nada más”.

Pero más noticioso que el hecho de que la Policía irrumpa sin orden judicial en un local alquilado, ha sido la incautación de más de 400 bengalas que el colectivo almacenaba allí. Víctor subraya que es un material que se compra legalmente, cuya posesión no es delito. “Lo que está prohibido el llevarlas a un estadio. Las tenemos ahí desde principios de temporada”, asegura. La intención de los Bukaneros era grabar un vídeo en el estadio con pancartas, banderas y varias bengalas con autorización del club; es lo que en su jerga se denomina “bengaleo”.

Pero la muerte de Jimmy, el ultra del Deportivo de La Coruña tras una batalla campal entre los hinchas gallegos y los del Frente Atlético, ha complicado esta performance futbolística. “No ha sido un buen momento desde entonces”, dice Víctor, que lamenta las restricciones –la mayoría, innecesarias, según él- que la Policía está poniendo a la entrada de los estadios en cuanto al material que normalmente utilizan para animar a su equipo desde aquel episodio que colocó a los ultras en el ojo del huracán.

Según explica, la Policía registró el local “sin que estuviéramos nosotros delante y sin ningún funcionario judicial presente”, grabaron el interior y a las personas con tres cámaras diferentes e identificaron a todo el mundo. Pero no es la primera vez que la Policía irrumpe en este local donde los Bukaneros almacenan su material, venden merchandising del club o celebran por igual victorias y derrotas. La primera vez fue el 14 de noviembre de 2012, día de la huelga general en la que fue detenido el joven Alfon, también miembro del colectivo y acusado de tenencia de explosivos. En esa ocasión tenían una orden y entraron hasta a través del tejado. El segundo registro fue en septiembre de 2013, también sin orden, pero no denunciaron porque no hubo incautaciones ni fue tan escandaloso, explica Víctor.

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