Público
Público

Cae una red que clonaba tarjetas norteamericanas para comprar en España

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

La Policía Nacional, en colaboración con los servicios secretos estadounidenses, ha desmantelado una organización dedicada a clonar tarjetas de crédito de ciudadanos norteamericanos para comprar "a la carta" en comercios españoles, en una operación en la que han sido detenidas ocho personas.

Con la desarticulación del grupo, los investigadores han esclarecido un fraude de más de 75.000 euros y han evitado la consumación de otro de 150.000 euros, según ha informado en un comunicado la Jefatura Superior de Policía de Madrid.

Entre los detenidos se encuentran los máximos responsables de la organización, una mujer con amplios conocimientos de informática y un varón encargado de contactar con las personas que realizaban las compras.

A los ocho arrestados se les imputan 265 delitos de uso fraudulento de tarjetas de crédito, falsedad documental y pertenencia a organización criminal, así como 279 delitos de uso fraudulento de uso de tarjeta de crédito en grado de tentativa.

La red contaba con medios informáticos y electrónicos muy sofisticados para la falsificación de tarjetas de crédito y documentos de identidad en Mogán (Toledo), donde residían los cabecillas de la organización y donde tenían las herramientas de falsificación para clonar las tarjetas.

Además, la policía ha practicado otros tres registros en viviendas de Madrid donde residían el resto de los detenidos.

Fue el pasado mes de enero cuando los investigadores iniciaron las pesquisas después de conocer numerosas denuncias de ciudadanos norteamericanos en las que declaraban que se estaban operaciones comerciales con sus tarjetas de crédito en territorio español.

Algunos de estas personas aseguraban que no habían visitado España, por lo que los agentes descubrieron que se trataba de un grupo que pirateaba a través de internet la numeración de las tarjetas de crédito de bancos estadounidenses.

De esta labor se encargaba la presunta responsable del grupo, mientras que otro miembro conseguía trasladar los datos a soportes vírgenes manipulados e idénticos a los de tarjetas de entidades bancarias españolas y rumanas.

Este falsificador también proporcionaba al resto de miembros de la red que se encargaban de comprar con estas tarjetas documentos de identidad y permisos de conducir con identidades ficticias.

Una vez que tenían en su poder todos los documentos, otro responsable encargaba a terceros compras concretas y de gran valor económico, como material de construcción, equipos electrónicos o informáticos.

Un tercer escalón de la organización se ocupaba de realizar personalmente las compras en los establecimientos más propicios.

El Grupo XX de la Unidad de Delincuencia y Crimen Organizado (UDYCO), dependiente de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Madrid, con la ayuda de los Grupos de Policía Judicial de las Comisarías de Distrito de Centro y Arganzuela (Madrid) pertenecientes todos ellos a la Jefatura Superior de Policía de Madrid, han sido los encargados de la operación.

Por su parte el Servicio Secreto de los Estados Unidos, que tiene las competencias en lo que se refiere a delitos económicos en suelo estadounidense, ha localizado a los ciudadanos americanos víctimas de la estructura ahora desmantelada.