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Caixabank estudia vender un 10% de la sociedad de Carlos Slim

Planea reducir a la mitad su participación en Inbursa, por las nuevas normas bancarias de Basillea III.

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Caixabank dijo el jueves que estudia vender un 10% del capital de Grupo Financiero Inbursa, el brazo financiero del magnate mexicano Carlos Slim (el hombre más rico del mundo, según la lista que realiza la revista Forbes), a través de una colocación de acciones que podría implicar importantes plusvalías. 'CaixaBank informa que está analizando la posibilidad de realizar una colocación de aproximadamente la mitad de su participación en Grupo Financiero Inbursa, SAB de CV. ('GFI'), equivalente a aproximadamente un 10% de las acciones ordinarias de GFI', dijo la entidad catalana.

El 10% de GF Inbursa está valorado actualmente en bolsa en cerca de 1.600 millones de dólares, frente a los 1.500 millones de euros que en 2008 pagó la entidad española por el doble de la participación. El banco matizó que la decisión final de la venta de esta participación, que se realizaría en el mercado mexicano e internacional, dependerá de las condiciones de mercado. 'En cualquier caso, la intención de CaixaBank es que la potencial venta parcial no altere su compromiso con GFI ni con sus principales accionistas', dijo la entidad catalana, que el año pasado dijo que su alianza con Inbursa reforzaba su presencia en México.

Al cierre del primer trimestre, CaixaBank valoraba en sus libros en 1.950 millones de euros el 20% de Inbursa.

Una fuente del banco catalán dijo que la eventual venta de la participación está relacionada con la futura normativa bancaria Basilea III, que empieza a aplicarse gradualmente a partir de 2014 y que penaliza las participaciones en entidades financieras superiores al 10%.

Circunstancialmente, el anuncio se produce en un momento en el que el sector bancario español vuelve a estar bajo el escrutinio del mercado ante la posibilidad de que sean necesarios nuevos aprovisionamientos de capital. El Banco de España lanzó a finales de abril una redefinición de los conceptos de riesgo en las refinanciaciones que podrían llevar a la banca española a necesitar nuevas provisiones que la agencia de calificación crediticia Fitch estima en 10.000 millones de euros.