Publicado: 14.07.2015 23:17 |Actualizado: 15.07.2015 10:15

Calaf: "Los Gobiernos han creído que ganar las elecciones era llevarse de regalo la televisión pública"

La reportera de TVE, Rosa María Calaf, critica el funcionamiento de las televisiones públicas españolas, influidas por los poderes políticos y financieros, y considera que las periodistas tienen un camino mucho más difícil que el de los hombres, sobre todo en las corresponsalías internacionales.

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Rosa María Calaf./ Foto: Nacho Calonge

Rosa María Calaf./ Foto: Nacho Calonge

@aibarragamez

MADRID.- Cuando uno tiene conocimiento y sabe, es libre. Esta premisa ha sido una de las cosas que empujó a Rosa María Calaf, reportera en TVE durante casi cuarenta años, a ser periodista. Crítica con los poderes financieros y políticos, siempre ha luchado por sus temas en las diferentes corresponsalías. “Los Gobiernos en este país siempre han creído que ganar las elecciones era llevarse de regalo la televisión pública”, cuenta a este diario durante una entrevista realizada en los cursos de la Universidad Complutense celebrados en el Escorial.

“Ser mujer siempre ha sido difícil”, remarca mientras se cuestiona el papel de las mujeres en la profesión. Así ha relatado la reportera sus experiencias a lo largo de los años, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras, cuestiones que la han convertido en una de las periodistas más reconocidas en nuestro país.



Pregunta. ¿Dónde cree que ha quedado la función social del periodismo?

Se pierde porque el objetivo del medio de información no es la excelencia informativa sino ganar dinero y vender ideología o cultura. La función real del periodista debe ser aportar al ciudadano el conocimiento necesario para que forme su propia opinión, con la que tomar decisiones. No hay que manipularle.

Los poderes político, económico y mediático están muy mezclados y los periodistas así no pueden trabajar. Esto tiene que ver mucho con el modelo de sociedad que tenemos. El éxito es la capacidad de acumular bienes en nuestra sociedad y no los valores que tengas como individuo. Todo el mundo debe tener los mismos derechos y las mismas opciones, aunque luego dependa de ti aprovecharlas o no.

P. ¿Hay periodismo “real” en este país?

Claro que lo hay, sobre todo en la Red. Pero la tónica general es la que te he dicho antes, una supeditación ante los poderes político y financiero. Esa es la realidad en España.

P.  Entonces, ¿qué papel juega la televisión pública en todo esto? Ha estado trabajando en TVE casi cuarenta años.

Incluso los medios privados tienen que tener en cuenta el interés común. Pero sí es cierto que la televisión pública, en mayor grado, debe tener el listón muy alto en cuanto a la calidad de la información. Si una empresa de zapatos pasa un control de calidad, por qué no van a pasarla las noticias. Al fin y al cabo tratan la información como un negocio más. Eso sí, deben dejar clara su línea editorial para que todo el mundo quede advertido. La televisión pública la pagamos todos y su objetivo final debe ser servir a todos.

P. ¿Pero lo hace? Es decir, ¿considera que la televisión pública en España está sirviendo al poder político y económico y está cumpliendo su función social?

Que va. Ninguna de las televisiones públicas en España está actuando como una televisión pública, están actuando como televisiones de parte y esto es una realidad. Hay algunas que lo hacen de forma más sutil y otras que lo hacen de forma más zafia, pero todas lo hacen.

P. Hablando concretamente de TVE, el consejo de informativos denunció en Bruselas la manipulación progubernamental en el telediario.

Y la televisión de Cataluña. La independencia del medio y su rigor han decaído totalmente en los últimos años, de hecho, sus trabajadores también han denunciado la manipulación de información. Es lo que te comentaba, la televisión pública nunca ha funcionado como televisión pública en este país. Ha habido etapas mejor y peores, pero los Gobiernos en este país siempre han creído que ganar las elecciones era llevarse de regalo la televisión pública. Siempre han pensado que podían manejarla de cualquier manera.

Que cada vez la gente este peor formada y tenga menos información es una forma de manipulación y subordinación. Es la sociedad del miedo que ha existido siempre, que pretende conducir a la gente a que haga lo que ellos quieren.

Sandra Balsells y Rosa María Calaf./ Foto: Nacho Calonge

Sandra Balsells y Rosa María Calaf./ Foto: Nacho Calonge

P. ¿Cree que estamos despertando de ese miedo, como algunos dicen?

Yo creo que sí, soy bastante optimista. Pero creo que es un momento de crisis y las crisis son un revulsivo. Aunque claro, lo revulsivo puede irse a lo fácil que es creerse todo lo que dice un populismo fácil de derechas o de izquierdas, que te dice que te va resolver todo para que tú ya no tienes que hacer nada.

P. ¿Se refiere a Podemos?

Podemos o cualquiera de estos que parece que con llegar lo van a solucionar todo, mira lo que ha pasado con Tsipras. Es decir, grupos que ofrecen un panorama irreal, independientemente si son de derechas o de izquierdas. Siempre he pensado que los extremos se tocan. De todas formas, si tengo que elegir, prefiero que como ha pasado en España el revulsivo venga por la izquierda a que venga por la derecha; aunque odio estas clasificaciones.

Creo que los movimientos sociales lo que hacen es poner en valor a la persona mientras que las derechas extremas lo que ponen en relieve es lo peor de las personas. Prefiero los movimientos inclusivos a los exclusivos. Hay que estar ahí y abrir los ojos a la gente de una forma objetiva. No se puede criticar a los que se llevan el dinero a Suiza y no pagar el IVA.

P. ¿Qué papel deben jugar las mujeres en el periodismo del siglo XXI?

Ser mujer siempre ha sido difícil. Por desgracia no estamos en la toma de decisiones sino en los niveles inferiores. No es sólo culpa de las mujeres sino de la estructura del mercado laboral y social, que impiden que pueda llegar conseguir las mismas cosas que los hombres. Las mujeres hemos avanzado mucho en periodismo o medicina, pero no en la economía, algo que me preocupa mucho porque la economía es la que manda ahora.

Los comentarios de determinados políticos y empresarios te dejan helada. Esto es porque hay un profundo sentimiento de sexismo arraigado todavía en nuestra sociedad, que no ha cambiado aún pese a que la legislación ha avanzado mucho. Esto se solucionaría con más educación. Sin embargo, el sexismo también llega a través de los medios de comunicación y del mensaje que transmiten, porque siguen con clichés y modelos tremendamente sexistas.

P. ¿Tienen las periodistas la culpa de eso o son los medios?

Puede que muchas periodistas tomen el camino fácil en lugar de luchar contra un sistema que le dice cómo debe actuar. Muchas de las madres de esas periodistas que ahora hay en la tele promoviendo el sexismo habrán luchado por mejorar los derechos de las mujeres y no han sido reconocidas. Por eso sus hijas, en ocasiones, optan por dejarse llevar por el sistema.

Ahora se hace creer que el machismo está superado, pero no es así. Napoleón decía: “No hace falta que el pueblo sea libre, sólo le hace falta creer que lo es”. Y esto pasa con las mujeres, ese es el mensaje que nos han querido transmitir. Nos han hecho creer que somos libres y no es cierto.