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Callahan confiesa su desamor y expone su punto de vista sobre la vida

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El desamor que le impulsó a escribir su último disco, unido a sus inquietudes y una particular visión del mundo aderezada con sátira e ironía, han sido los elementos que han definido el concierto ofrecido hoy por el músico estadounidense Bill Callahan en Valladolid.

Acompañado en las tablas por el baterista Neal Morgan, Callahan ha repasado en Valladolid algunos de los temas de su último trabajo, "Sometimes I wish we were an Eagle" (2009), el cual toma el desamor como punto de referencia para definir sus sentimientos y mostrar un punto de vista sobre la vida que fluctúa entre la tristeza y la admiración.

Moviendo las piernas en actitud de marchar durante todo el concierto, gesticulando y riendo, lamentándose e incluso rugiendo delante del micrófono aprovechando su profunda voz de barítono, este artista de Maryland, pionero en el movimiento musical lo-fi de rock alternativo, ha ofrecido un espectáculo intimista en el Centro Cultural Miguel Delibes de la capital vallisoletana.

La velada ha comenzado con "All thougths are prey to some beast", tema de su último disco, en el que Callahan y Morgan han dejado claro que era posible llenar de intensidad las tablas desprovistos de cualquier efecto sonoro y sólo con tres armas, como son una trabajada guitarra rítmica, la potente y grave voz de "Smog" -apodo de Callahan- y una batería versátil.

Ataviado con una camisa blanca, un pantalón negro y mocasines y portando en todo momento la misma guitarra, Callahan ha recitado a continuación "Jim Cain" y "Rococo Zephyr", también pertenecientes al último trabajo discográfico.

El músico de Maryland ha exhibido también temas de su anterior etapa profesional bajo el nombre de "Smog", como "Like sycamore", una bucólica canción en la que ha explotado su voz grave y ha puesto de manifiesto sus influencias de la música folk estadounidense.

Con las complejas y de elaborada melodía "Eid ma clack svaw" y "Too many bird", el artista ha demostrado la metamorfosis que ha tenido lugar en él durante los últimos años, pues en sus primeros tiempos huía de los modernos sistemas de grabación y registraba sus composiciones en aparatos domésticos de forma precaria.

Tras poner en escena "The wind and the dove", Callahan y Morgan han reproducido una enérgica "Say Valley Maker", que han rematado con un largo solo de batería y de guitarra que ha animado a las cerca de mil personas congregadas hoy en Valladolid.

Los dos músicos han abandonado el escenario por primera vez con los acordes de "In the pines".

A su vuelta y tras dos minutos de aplausos y silbidos, han ofrecido un bis en el que han ejecutado "Rock bottom riser", uno de los temas más aclamados de Callahan que previamente había sido solicitado por diversas personas entre el público.

La actuación de "Smog" ha estado precedida por un concierto del cantautor asturiano Nacho Vegas en el que, acompañado de Abraham Boba al piano y al acordeón, ha desplegado canciones como "Que te vaya bien, Miss Carrusel", "Dry Martini", "Maldición" o "Nuevos planes, idénticas estrategias".